No me gusta Interstellar. Me parece una muy buena película de Ciencia Ficción. Pero también la considero la síntesis de los peores vicios de los hermanos Nolan, una dupla creativa que nos ha brindado algunos de los mejores blockbusters de los últimos 20 años. Esto no es criticar algo famoso para parecer interesante, sino cinco apuntes sobre cosas que no me terminan de cuadrar de una película que, la primera vez que vi, se convirtió en una epifanía cinéfila pero que como si un truco de magia se tratase, entre más la veo con más claridad veo a través de la cortina de humo. Estas son 5 cosas que están mal en Interestelar.

  • Trata de amor familiar en una historia de abandono: Esta es la más subjetiva de todas. El tema de la película es como el amor trasciende el tiempo y el espacio justo como la gravedad. No me lo trago, es como el final sorpresivo de Origen en que el trompo gira dejando la duda de si todo fue un sueño. La película no hace nada para ganárselo cuando los personajes y el desarrollo de la historia a veces es incluso contradictorio, lo que me lleva al segundo punto.
  • El chofer intergaláctico era innecesario: Toda la historia empieza cuando luego de mágicos eventos Coop, ex piloto de la NASA, termina en las instalaciones de esta y de la nada le ofrecen un empleo. Tiene sentido, sí. Es el único capaz de pilotar esa nave. Excepto que ya habían enviado a doce misiones antes que él llegara y la misión actual ya estaba en proceso sin que él hiciera falta. Sí, seguro que iba a ser de ayuda. Pero la única razón por la que decide abandonar a su familia en una misión en la que era tripulación prescindible es por cumplir su sueño frustrado de ser un cowboy espacial, como se lo señala su suegro en las primeras escenas.
  • El ingeniero de la Nasa que no sabía cómo funciona la gravedad: Esto es a lo que me refiero con los vicios de Nolan, un hombre culto y talentoso que suele creer que su audiencia es bastante menos lista de lo que es. Como es obvio, pocos espectadores manejan conceptos de astrofísica y física cuántica, pero se supondría que un ingeniero de la NASA debería saber cómo funciona la gravedad y los agujeros negros. Coop no lo sabe, y le tienen que explicar a él y a nosotros con un dibujito, literalmente. El famoso escritor de ciencia ficción, Orson Scott Card decía que si para explicarle algo a tu audiencia tenías que poner a dos científicos explicándose cosas que ya deberían saber entre sí, entonces lo estabas haciendo mal.
  • A Nolan le gusta escribir estos diálogos: ¿Recuerdan ese gran discurso de Gordon a su hijo al final de El caballero de la Noche? No tiene sentido. La gente real no habla así. Las frases lapidarias y las escenas dramáticas con voz en off están bien pero en Interstellar hay un abuso de ellas y su dramatismo. El doctor Brand recitando un poema de Dylan Thomas está bien. El discurso final de Murph es épico. Quizás un poco demasiado.
  • Un hechicero lo hizo: Esto es para mí el colmo. Todas las demás son opiniones de cosas que me chirrían cada vez que la veo, aunque ninguna por sí sola es suficiente como para arruinarme la gran experiencia que es esta película que el motor narrativo de esta película sea tremendo fiasco es imperdonable. 48 años antes de los acontecimientos de la película un agujero de gusano apareció en nuestro sistema solar. ¿Quién lo puso ahí? No nos importa hasta el final, cuando la gran revelación es el deus ex machina más grande que haya visto. Nolan soluciona todos los problemas que creo de la manera más barata posible: Fuimos nosotros millones de años en el futuro. El agujero negro y el teseracto, todo lo que pone en marcha la historia, fueron los Aliens, un hechicero lo hizo, a estas alturas ya no importa.
                                                                        Por Daniel Fonseca

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