Hace algunas semanas me puse en la tarea de volver a revisar algunas filmografías de directores que naturalmente me gustan. Entre ellos está el español Alex De la Iglesia al que le había perdido la pista desde decepcionante -en mi opinión- Balada triste de trompetaen el 2010.

El referente más actual que tenía del español era su rol de productor en la preciosa ‘Pieles’ (2017) de Eduardo Casanova. En dicha revisión me topé con que las tres películas más recientes dirigidas por él están en Netflix Lat, así que sin pensarlo decidí ver sus últimos trabajos. Para adelantarles algo, creo que el maestro ha vuelto.

Mi gran noche‘ (2015)

Con esta cinta el director me recuerda su trabajo en 1999 con su película ‘Muertos de risa’, pues no puedo dejar de encontrar similitudes narrativas e inclusive filosóficas, ya que en Mi gran noche‘, De la Iglesia vuelve a preguntarse por el rol del artista dentro del mundillo inescrupuloso del espectáculo.

La película cuenta con el actor Mario Casas que ha demostrado ser uno de los actores más sólidos de los últimos años en España. En este film nos entrega un personaje divertido y muy rock star, las pocas escenas que comparte con el protagónico Raphael, -sí, el cantante- son realmente cómicas debido al contenido de humor negro.

El bar‘ (2017)

En una historia que mezcla política, conspiración y “romanticismo”, el director pone a sus personajes en una situación extrema, como es habitual en los argumentos de Alex de la Iglesia, en donde deberán elegir qué rol juegan en esa mini sociedad que han construido para tratar de sobrevivir.

Cuenta con el protagonismo de Mario Casas y Blanca Suárez; sobre esta última recae gran parte del planteamiento de la cinta y hay que decir que lo lleva espléndidamente, su personaje genera las dudas que tiene que generar y encuentra dinamismo con las situaciones que se le presentan.

Perfectos desconocidos‘ (2017)

Es mi favorita de las tres, en primer lugar, me parece uno de los mejores guiones de la filmografía del director principalmente porque su final no me resulta tan ridículo como en algunos casos de su ficción. También es muy actual, su planteamiento argumentativo nos apunta y nos hace preguntas, generalmente dirigidas a nuestro contemporáneo estilo de vida.

Soy fan de Eduardo Noriega desde que conocí su trabajo en ‘Tesis’ (1996) de Alejandro Amenábar, por lo que me resultó un deleite actoral su participación, así como la de su protagonista Belén Rueda. Y como colombiano resalto el trabajo de la actriz Juana Acosta, que tiene la responsabilidad de alterar en gran parte el status quo de la cinta.

Finalmente, como mencionaba al principio, considero que “el maestro ha vuelto”, y que con estas películas nos prepara para seguir dándonos grandes historias como ya lo ha hecho con El día de la bestia (1995), Crimen ferpecto (2004) y La habitación del niño (2006).

                                                                Por Marcelino Cuéllar Castro

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