Adam mckay director y escritor de “VICE” Nos demuestra una vez más que su voz debe ser escuchada por el mundo, anteriormente había dado un golpe duro al sistema estadounidense con su film “la gran apuesta”, Mostrando el desastre financiero que causó el sistema inmobiliario en Estados Unidos en 2007.En esta ocasión nos trae una cinta que no podemos dejar pasar desapercibida, ya que explica en 2 horas con 12 minutos como fue que un hombre sencillo de un pueblo de medio pelo termina transformándose en el vicepresidente más poderoso de los estados unidos llevando a su país directo a la guerra con frialdad y a espaldas de George W. Bush.

Mckay de forma muy inteligente usa distintos tipos de recursos narrativos y visuales para poder poner en contexto una situación puntual de su país que es poco reproducible a otros contextos culturales, sobre todo para nosotros que pertenecemos al lado sur de la región y no compartimos sistemas políticos similares. Pero, ¿porque como latinoamericanos debemos ver este film? Una de las razones más potentes corresponde a la situación actual que posee estados unidos con respecto a la crisis de  Venezuela. Si bien la película parte con una historia que muestra a un Dick Cheney (Christian Bale) más bien derrotado que ha desperdiciado grandes oportunidades por sus problemas con el alcohol y que es sacado adelante gracias a la tenacidad de su mujer Lynne Cheney (Amy Adams) quien con un discurso impecable encara a este Cheney más bien mediocre y lo lleva a transformarse un personaje potente de la historia republicana norteamericana de los últimos tiempos, demostrando que todo se puede con esfuerzo y constancia hasta lograr tener una vida feliz llena de triunfos a pesar de las adversidades, pero lo que ocurre a medida que avanza la película se va volviendo cada vez más inesperado, un George w. Bush joven, inexperto y carismático que deja todo en manos de Cheney, quien al tener un puesto de tan bajo poder de mando comienza a cambiar la realidad estadounidense al atribuirse cada vez más privilegios para tomar decisiones no solo sobre las políticas del país sino también sobre las personas del mismo. Prácticamente inventando una guerra con Irak, creando falsos enemigos después de uno de los eventos más terribles de la ultima época que fue la caída de las torres gemelas. De forma caótica y cruda comienza un bombardeo de información de la que hay que estar preparado por que mucho de eso demuestra la tiranía de un gobierno por conseguir sus objetivos comerciales y como el pueblo de estados unidos acató fielmente a la información que se les entregaba a través de la confusión de parte de los medios, esto sumado a excelentes actuaciones, y mucho humor negro.

Aprovecharse de un conflicto interno de un país al borde de una guerra civil inventando un enemigo y creando un falso apoyo no es algo nuevo para nosotros, vimos como estados unidos fue el primer país en aceptar como nuevo presidente a Juan Guaidó en medio de confusos incidentes en Venezuela y Mckay al igual como en su film anterior nos dio un pequeño guiño al decir que Michael Burry se dedicó a invertir sus fondos en el agua, no podemos dejar pasar en esta poderosa cinta el mensaje claro que nos quiere entregar sobre los intereses reales de estados unidos en el mundo, esto y mucho más vuelve a esta cinta una de las favoritas para los Oscar y a Adam Mckay un director deslenguado al cual siempre es bueno prestarle mucha atención.

DESDE EL 21 DE FEBRERO EN CINES

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