Nosotros ya vimos Toy Story 4 y tú no puedes quedarte sin disfrutar de esta historia.

Por Macarena Carrere

Al parecer, Disney y Pixar nos quieren llenar de melancolía este 2019. Es decir, ¿por qué otra razón estrenarían ‘Dumbo’, ‘El Rey León’, ‘Aladdin’ y ‘Toy Story 4’ en un solo año?

Siempre generando un leve temor en el público con estas entregas tan riesgosas que, si no llenan las inmensas y a veces irreales expectativas de quienes disfrutamos de las versiones anteriores (u originales dependiendo del caso), sabemos que se podría dañar de forma irreversible un hermoso legado. Sobre todo en casos como el de ‘Toy Story’, nada más y nada menos que la primera película animada 100% de forma digital de la historia del cine, que rompiendo con todo lo esperado, cada entrega ha superado a la anterior. Algo que pocas veces vemos en el cine, donde acostumbramos ver secuelas no muy bien logradas que aunque sí nos entregan un buen momento de entretención, no logran llenar nuestras expectativas.

En el caso de la cuarta entrega de Toy Story, podemos decir alegremente que una vez más ¡se supera a sí misma! ¿Cómo lo hacen? Después de una exitosísima tercera entrega, haciéndonos creer que sería la última de la franquicia (y qué buen final era este para una historia que seguimos durante quince años) aparece una cuarta entrega que nos toma completamente por sorpresa. Es decir, con un final tan impecable como lo fue ‘Toy Story 3’ para terminar la historia de los juguetes de Andy ¿podrían crear una nueva historia que fuera congruente después de aquel final? Y si lo lograran ¿podrían conquistarnos con una aventura tan encantadora como las anteriores? La respuesta es un gran y gordo ¡sí! Esta entrega es simplemente perfecta.

‘Toy Story 4’ nos muestra cómo Woody ha intentado seguir con su vida después de despedirse de Andy y su intento de encontrar un sentido a esta nueva existencia en la cual ya no es ni el juguete favorito ni el líder del equipo. Sin embargo cuando aparece Forky, el nuevo muñeco favorito de Bonnie (su nueva niña/dueña) que ella misma creó con algunos objetos sacados de la basura, Woody encuentra un nuevo propósito: proteger a este nuevo integrante y enseñarle todo sobre su nueva vida de juguete. Durante este proceso, Woody y Forky se ven involucrados en algunos conflictos que los llevan a toparse con un montón de juguetes, entre los cuales se encuentran un par de conejos de peluche que solo existen para entregarnos innumerables ataques de risa y el personaje que es sin duda uno de los mejores aciertos de la película: su antigua compañera Bo Peep, a quien le habíamos perdido el rastro y se ha transformado en una verdadera ninja de alma libre, generando así un nuevo personaje femenino de características admirables y a su vez un excelente referente para las generaciones venideras (y por qué no, para la generación actual).

Y si eres de las personas que lloraron con la entrega anterior de Toy Story, prepara tus pañuelos para ver ‘Toy Story 4’. Porque si en la cinta anterior soltamos algunas (o varias) lágrimas al ver a la pandilla tomarse de las manos preparándose para enfrentar su propia muerte o al ver a Andy entregando a sus mejores amigos y amigas para que reciban el amor y la atención que merecen, esta entrega nos toca de muchas otras formas. La cuarta cinta de Toy Story nos habla sobre el paso del tiempo y de cómo reponerse a las pérdidas. Nos habla de la importancia de dejar ir, de soltar, de avanzar junto con el tiempo sin dejar de atesorar a quienes alguna vez nos hicieron felices. Nos habla del bienestar personal a través del equilibrio entre nuestros recuerdos y nuestras proyecciones. Pero sobre todo nos habla del amor, de la amistad, de la búsqueda de la felicidad y de cómo escuchar nuestra voz interior nos ayudará en esa búsqueda.

¡YA EN CINES!

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