La semana pasada ya se estrenó en más de 8 salas al rededor del país la nueva película de Che Sandoval “Dry Martina” co producción chileno – argentina que nos habla sobre Martina, una cantante famosa en los años 90’s que hoy en día ya no es tan recordada, desencantada de la vida y preocupada de su falta de deseo sexual recibe un día la visita de una joven pareja chilena: Francisca, quien está obsesionada con la idea de que ambas son hermanas biológicas por información rescatada de un libro escrito por su padre. Cesar quien al conocerlo desemboca una fuerte atracción sexual hacia él volviendo a sentir placer y humedad en el sexo. Ante esto Martina decide viajar a Chile en busca de cesar llevándola a una situación de comedia y drama que logra tener los tintes y aderezos necesarios para poder hablar de esta película como una obra destacada y recomendable para todo tipo de público.

Partiendo por la forma en la que se desenvuelve la historia y se van tocando ciertos tópicos como lo son despatologizar del concepto de “ninfomania”, la sororidad, el intercambio cultural y el entendimiento del concepto “familia” no como algo cultural sino que algo completamente emocional y humano.

Si bien estábamos acostumbrados a un tipo de humor más duro y con tintes misoginos en filmes anteriores del director como “te creis la más linda, pero eris la más puta” y “soy mejor que voh” en esta nueva obra, nos muestra a un Che Sandoval más maduro en cuanto a decisiones tanto estéticas como de guión. Esta película posee planos más trabajados en composición luz y color y menos de guerrilla, además de poseer la cantidad exacta de personajes donde ningún dialogo ni situación sobra, y donde se manejan temas tabúes con la mayor naturalidad posible no haciendo dudar en ningún momento todo lo que se está viendo en pantalla, con diálogos frescos, situaciones tragicómicas y personajes que logran quedar en el corazón de quien los vea gracias a sus excelentes actuaciones.

Después de ver esta película podemos entender que para llenar salas no se necesita hablar de mujeres “histéricas” ni con problemas sociales del entorno como nos estaba acostumbrando Nicolás López con su cine que siempre intento pretender ser feminista a viva voz. Sandoval sin querer usarlo como bandera de guerra, nos logra entregar una historia completamente feminista, hablada desde la mujer y hacia la mujer, donde el entorno es compañero, no hay rivalidad entre mujeres, donde nadie juzga y donde se deja el ego masculino y su apropiación del entorno de lado para solo ocupar un papel de acompañantes en la historia que deja a “Dry Martina” posicionada como cine chileno de calidad que no tiene nada que envidiarle al resto de las mejores obras de latinoamerica.

Comentarios

Comentarios