El equipo de El Lugar de la Otra se encuentra en San Sebastián y se prepara para su premiere mundial.
Durante esta mañana, la directora chilena Maite Alberdi junto a sus actrices, Francisca Lewin, Elisa Zulueta y los productores Juan de Dios Larraín y Rocío Jadue, asistieron a la conferencia de prensa de El Lugar de la Otra (Netflix), para conversar en detalle sobre la película.
Respecto a como enfrentarse por primera vez a la ficción, la directora cuenta que recibió la invitación por parte de Fábula y Netflix, recibiendo el libro ‘Las Homicidas’ de Alia Trabucco. Un libro de no ficción que era muy cercano a ella por ese mismo motivo, y que contaba la historia de cuatro mujeres que cometieron asesinato entre 1920 y 1960. Lamentablemente, para Alberdi, oportunidades de entrevistar y documentar a esas mujeres resultaba imposible, porque todas habían fallecido. «Para mí tiene mucho de documental la película, pero mirada desde un personaje de ficción.«
Por su parte, la actriz Elisa Zulueta habla sobre la preparación para este rol en la película: «Es un personaje que nadie ve, no existe. Existe porque sostiene los lugares donde ella habita. Gracias a ella todo funciona pero nadie la ve. Construir un personaje desaparecido es muy difícil. Lo que trabajé muchísimo y me ayudo mucho, fue la mirada de documentalista que tiene Maite, que busca la verdad hasta que la encuentra. Eso me hizo confiar y me entregué en sus manos. En rodaje siempre estaba muy concentrada, pero con una energía mínima. Sin teléfono. Todo el día leía novelas de la época, no tenía celular. Eso me ayudó mucho.»
Maite Alberdi, se adentra en el personaje comentando que debían mantener el misterio que María Carolina Geel tenía. «Era importante no darle una voz cuando no la tuvo, no darle una razón cuando ella no la quiso dar. Ella cometió un crimen y quiso ser juzgada por eso. Ni siquiera ella pidió el indulto, lo pidió Gabriela Mistral, sin ella (Geel) pedirle nada. Era el entorno hablando por ella.» Ante los dichos de Alberdi, Zulueta suma: «Hay una anécdota. Que después Gabriela Mistral le pregunta: ¡Oye! ¿Por qué lo hiciste? Y ella no le contesta. Le deja el visto», comenta la actriz entre risas.
A nivel interpretativo Francisca Lewin cuenta que tomó el trabajo de investigación que hizo el equipo, y entre ese material, se encontraba la información María Carolina Geel, sin realmente poder acceder a ella de manera total. Todo era sobre una interpretación sobre ella. «Me pareció muy interesante poder sostener y defender ese silencio de ella y ese misterio. Creo que también algo de lo que hizo fue un misterio para ella.» Para finalizar, Lewin dice: «Siento que esa contradicción y esa imposibilidad de acceder a ella, fue de lo que traté de agarrarme. De no tratar de dar una explicación.»
Desde el punto de vista de producción y la ambientación de época de la película, la directora se refiere a lo difícil que es filmar algo así en Chile, ya que es un país que no conserva el patrimonio histórico en general. Por su lado, el productor Juan de Dios Larraín enfatiza en lo mismo: «Lamentablemente Santiago de Chile como muchas ciudades de Latinoamérica, han dado paso a la modernidad, y eso consiste, en que los lugares tradicionales, en el punto de vista arquitectónico, estén destruidos. Hacer época en Santiago es difícil. Poner en marcha todos esos coches y darle vida a las calles tiene algo de dificultad. Con Neruda visitamos esa época y ya habíamos tenido experiencia, pero Rodrigo Bazaes hizo un trabajo increíble.













