La historia del cine está marcada por obras que trascienden la pantalla para convertirse en actos de resistencia. It Was Just an Accident, del legendario director iraní Jafar Panahi, llega a Chile para inaugurar la 21ª edición del Santiago Festival Internacional de Cine (Sanfic). Como flamante ganadora de la Palma de Oro en Cannes 2025, la cinta es un furioso testamento cinematográfico. Filmada en la clandestinidad y bajo la amenaza constante de un régimen, la película representa una evolución en la voz de Panahi, quien abandona la metáfora sutil para abrazar un thriller directo y visceral que cuestiona los ciclos de la violencia.
El conflicto
Todo comienza con un pequeño accidente de tráfico en las calles de Teherán. Para Vahid (Vahid Mobasseri), un ex preso político que aún carga con las cicatrices de su tortura, el incidente es un eco del pasado. Convencido de haber reconocido a su antiguo torturador en el otro conductor, decide enfrentarlo junto a quienes compartieron con él los años de cárcel. Lo que comienza como un ajuste de cuentas personal se transforma en un debate colectivo sobre justicia, venganza y los límites de la memoria.
Panahi orquesta la película con la precisión de un maestro del suspense. La tensión en It Was Just an Accident surge del peso insoportable del diálogo y de la atmósfera opresiva que construye. La cámara, con su pulso nervioso, refleja la urgencia de una producción filmada en secreto y a contrarreloj. El director transforma un relato de venganza en una profunda disección de las secuelas del trauma. Cada uno de los ex prisioneros representa una postura distinta frente al dolor: la sed de sangre, el escepticismo, el deseo de olvidar y la parálisis moral. Panahi nos obliga a participar en el juicio y a cuestionar nuestros propios límites éticos.
Está crudo…
El filme es, en su esencia, una condena frontal al poder abusivo y a la deshumanización que genera. Al despojar a la historia de adornos estéticos, Panahi logra una crudeza que impacta directamente en la conciencia. Las actuaciones cargadas de una intensidad a punto de explotar, son fundamentales para transmitir la angustia de los personajes. Vahid Mobasseri entrega una interpretación memorable de un hombre cuya humanidad ha sido corroída por el deseo de retribución. La audacia de las actrices, que graban sin el velo, añade una capa de desafío real que resuena con la temática de la película, fusionando el arte con el activismo.
Por eso ganó
It Was Just an Accident es una obra maestra necesaria. Es un thriller psicológico que atrapa y una pieza de cine político de valentía inquebrantable. Jafar Panahi demuestra que la censura y la persecución no pueden sofocar su potente voz artística. La película duele, incomoda y obliga a pensar, consolidándose como una obra cinematográfica fundamental de nuestro tiempo y un testimonio perdurable del poder del cine como herramienta de verdad y resistencia.
Y esa incomodidad no queda solo en la pantalla. En Chile estamos ad portas de nuevas elecciones presidenciales, y la obra de Panahi recuerda que la libertad de expresión —y en particular la que nace de la cultura— nunca es un terreno garantizado. El cine, el arte y las voces críticas requieren condiciones políticas que los sostengan; porque cuando se trata de manifestación cultural, no da lo mismo quién gane una elección.
Sanfic21
Te invitamos a ser parte de SANFIC21, el Santiago Festival Internacional de Cine, que se desarrolla entre el 17 y el 24 de agosto de 2025. ¡Consulta la programación y vive una gran experiencia de cine!













