No alimentes a los niños: terror, virus y niñeces en riesgo

El thriller que indaga en pandemias, control estatal y supervivencia infantil

El terror adopta muchas formas, pero en la infancia todo se siente más grande. Crecer nunca ha sido fácil —deudas, trabajos, agotamiento mental— pero ¿qué pasa cuando ese desgaste recae en las niñeces? Esa es la apuesta de “No alimentes a los niños”, la nueva película de Destry Allyn Spielberg. En Mundo Películas te contamos qué nos pareció.

Un virus con favoritismos inquietantes

En este universo, un virus afecta únicamente a los niños, mientras los adultos permanecen asintomáticos. Como respuesta estatal, todo menor sin tutela debe ser retenido, resguardado o incluso eliminado “por protocolo sanitario”. Un mundo donde sobrevivir es cuestión de compañía adulta… o suerte.

Ahí surge Mary, quien decide escapar en busca de un “lugar mejor”. Su intento termina con militares fronterizos detectándola sola. Desde entonces, se convierte en fugitiva y debe moverse bajo perfil para evitar su captura.»No alimentes a los niños» articula tensión, libertad y fragilidad infantil sin subrayados innecesarios.

En el camino, Mary encuentra a otros niños en situación similar. El grupo avanza rumbo al Sur hasta llegar a la casa de una mujer solitaria que, desafiando la ley, decide ayudarlos y alimentarlos. ¿Acto de humanidad o una mala decisión? La película deja el suspenso respirando.

Terror funcional, más que profundo

Hay jumpscares, sobresaltos y momentos diseñados para levantar al espectador del asiento. No apunta al terror psicológico ni al trauma prolongado, pero sí garantiza tensión constante. Es una cinta sencilla de ver: más experiencia que análisis profundo. Predecible por momentos, aunque la dirección mantiene el ritmo y la atención.

No alimentes a los niños se estena en cines este 27 de noviembre.

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