Spider-Man: Un nuevo día: Por qué seguimos queriendo tanto a Peter

SPIDER-MAN: UN NUEVO DÍA, la esperada nueva entrega del superhéroe arácnido que llegará exclusivamente a los cines el próximo 29 de julio.

Es imposible olvidar la primera película de Spider-Man que vi en el cine el año 2002. Resulta fascinante observar cómo, a través de los años, los actores han cambiado y los efectos especiales han evolucionado, pero la esencia se ha mantenido intacta. Venimos de una épica aventura multiversal donde pudimos ver a todos nuestros «Spideys» queridos. Hoy, sin embargo, volvemos a las calles de Manhattan. Nos alejamos del bullicio interdimensional para reencontrarnos con el auténtico sonido de la gran ciudad.

El equipo y su química

Nuevamente nos encontramos con el trío al que ya estamos acostumbrados en el MCU: Tom Holland, Zendaya y Jacob Batalon regresan como Peter Parker, MJ y Ned. Es un grupo que ha funcionado a la perfección a lo largo de la saga, pero que esta vez enfrenta un «reseteo» narrativo y emocional: nadie en el mundo de Marvel recuerda quién es Peter Parker.

Este giro argumental beneficia enormemente a la película. Conocíamos a un Spider-Man que lo tenía todo: la tecnología de Tony Stark, una vida prometedora como estudiante y héroe, y la posibilidad de ir al MIT con sus mejores amigos. Este nuevo comienzo nos devuelve al héroe que conocimos con Sam Raimi en la trilogía original de los 2000: un Peter Parker más humano, que lidia con las dificultades de la vida y con los profundos problemas de identidad entre el héroe y la persona detrás de la máscara.

Misma ciudad, nuevos aires

Destin Daniel Cretton toma el relevo de Jon Watts en la dirección y lo hace con su propio sello. Cabe destacar que, finalmente, Nueva York se siente viva para el Spider-Man de Tom Holland. Desde una mejora notable en la colorimetría hasta una mayor libertad en los movimientos del arácnido, el cambio de dirección es evidente en las coreografías y el uso del espacio, aportando un aire fresco a este reinicio.

Hablando de la Gran Manzana, el MCU tuvo dificultades para localizar a sus personajes cuando todo se centraba en monstruos gigantes o amenazas dimensionales. Esta película devuelve a Nueva York a sus héroes más “terrenales”. Tras haber explorado este terreno en las series de televisión hace años, se agradece ver de nuevo a los «héroes de barrio» en la pantalla grande, como es el caso de Punisher, interpretado por Jon Bernthal, a quien pudimos ver en el trailer con una ética muy contraria a la de Peter respecto a cómo salvar a la ciudad.

A mi juicio, no hay mejor forma de iniciar la nueva etapa de Peter Parker que esta: una película que explora la crisis del héroe volviendo a sus raíces, obligándolo a decidir qué es lo que lo define y quién es realmente sin su traje. Pero contrario a las crisis que hemos visto antes. Es el lado arácnido el que toma más fuerza en Peter. Un héroe trabajólico que olvida su lado humano al igual que todo el mundo. Es difícil saber qué le depara el destino, especialmente con «Avengers: Doomsday» a la vuelta de la esquina.

Y si tienes curiosidad por saber qué personaje interpreta Sadie Sink, recuerda que esta es una reseña libre de spoilers, ¡así que corre al cine a descubrirlo!

Es imposible no empatizar con este personaje. Siento que, tal como me pasó en el año 2002, hoy, 24 años después, sigo viéndome reflejado en él. El mensaje de que «cualquiera puede ser Spider-Man bajo la máscara» sigue resonando con fuerza. Es imposible olvidarte, Peter Parker. Sigo expectante a como se te viene. Esperemos que mejor.

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