El terror asiático es interesante, llamativo y con una base cultural increíble, y exhuma es una muestra clara de ello. En Asia es muy común recurrir a geomantes y chamanes para reubicar tumbas que podrían estar “mal ubicadas” o incluso pagar por la asesoría de estos expertos para construir un edificio o comprar una casa. Sin embargo en este caso, los afectados, la acaudalada familia Park, recurren primero a la chamana Hwa-rim debido a un extraño mal que afecta a su hijo recién nacido, y ahí es donde ella determina que el origen de este mal está en la tumba del abuelo, así que ella y su compañero Bong-gil recurren al geomante Sang-deok y al empresario fúnebre Yeong-geun para exhumarlo y completar el trabajo.
La primera alerta está en el lugar donde se ubica la tumba, y en la insistencia de la familia de no abrirla para cremar el cuerpo. Luego en cada momento aparece una nueva novedad sobre este hombre de mucho dinero que murió y fue sepultado en un lugar tan singular.
La película incluye mucho ritualismo, lo que la hace interesante e impactante visualmente, pero tal vez sea una advertencia para quienes son más sensibles al sacrificio ritual de animales de granja.
“Exhuma” es una película de terror, pero también un testimonio cultural interesante y una de las pocas cintas que toca abiertamente el tema de la ocupación japonesa en Korea. Está dividida en capítulos que hacen más llevaderas sus más de dos horas de duración. No abusa del recurso del jumpscare y de alguna manera vuelve a los viejos códigos del horror koreano que se caracteriza por sus tramas interesantes y sus potentes plot twists.
EXHUMA YA ESTÁ EN CINES













