La productora y gestora cultural Gabriela Sandoval fue invitada a reflexionar junto al Productor José Luis Rivas sobre “Brechas para la producción audiovisual chilena” en la residencia ALGA en Valdivia. En su intervención, destacó el reconocimiento internacional que ha alcanzado el audiovisual chileno, pero fue clara al advertir sobre la falta de políticas públicas sostenidas, la centralización, la falta de infraestructura en diversas regiones fuera de la Metropolitana, y la urgencia de implementar medidas que fortalezcan al sector de manera transversal.
“El cine chileno, el audiovisual en general, es sumamente reconocido internacionalmente”, señaló Sandoval. “Pero ahora faltan políticas reales de Estado que generen regulación, protección en propiedad intelectual y leyes que permitan incentivos mixtos donde convivan lo público y lo privado”.
Aunque, las producciones nacionales y coproducciones internacionales obtuvieron más de 300 premios cada año y presencia en los certámenes más importantes mundo, como así también nominaciones a los premios Oscar, Platino, Goya y Emmy, Sandoval recalcó que el éxito no se traduce en sostenibilidad: “Chile tiene, fuertemente, talento, pero con talento no basta. Se necesita infraestructura y políticas de Estado”.
Uno de los aspectos más críticos es la ausencia de una cuota de pantalla obligatoria en cines comerciales y televisión. Chile registra apenas entre el 0,96% y el 3,4% de su taquilla nacional para cine chileno, mientras que Argentina alcanza el 13%, Brasil el 9,6% y México el 5,9%. El panorama se agrava si se considera que el 90% de las producciones nacionales dependen del financiamiento estatal, con escasa inversión privada y modelos de negocio poco sostenibles.
“Tenemos menos de 400 años pantallas, y el 90% proyecta cine mainstream norteamericano. Solo el 10% queda para el cine nacional”, lamentó. Además, destacó que menos del 30% de los estrenos recientes fueron dirigidos por mujeres, y que no existen fondos específicos para creadores indígenas ni políticas reales de descentralización de contenidos.
Sandoval también comentó que; Hay muchas escuelas de cine, principalmente en Santiago, muchas centradas en lo teórico y poco en lo práctico, lo que impacta en la empleabilidad de los egresados.
Pese al diagnóstico, reconoció que el audiovisual chileno vive un momento de inflexión. Actualmente hay más de 30 estrenos nacionales al año, y gracias a un acuerdo entre privados (gremios y CAEN), cada jueves llega un estreno chileno a cartelera bajo este convenio. Sin embargo, alertó que sin una cuota de pantalla, todo depende del rendimiento del primer fin de semana: “Sin políticas de fondo, seguimos a la deriva”.
Desde la residencia ALGA, Gabriela Sandoval dejó claro que el talento no basta por sí solo. Se necesita con urgencia una estructura que acompañe: políticas públicas eficaces, ley de incentivos fiscales, fondos mixtos, actualización de ley de donaciones culturales, alianzas con plataformas digitales, y una mirada descentralizada y sostenible del audiovisual chileno.













