‘La misteriosa mirada del flamenco’ es seleccionada en Cannes 2025

La ópera prima del chileno Diego Céspedes, 'La misteriosa mirada del flamenco', fue seleccionada en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes 2025.

Chile vuelve a ser seleccionado en el Festival de Cannes. Esta vez lo hace con La misteriosa mirada del flamenco, el primer largometraje del director Diego Céspedes, que fue confirmado en la selección oficial de Un Certain Regard, una de las principales secciones competitivas del certamen.

La película transcurre en el norte de Chile durante los años 80, en un polvoriento pueblo minero marcado por la desconfianza y el miedo. Lidia, una niña de once años, vive con su familia queer, marginada por la comunidad local, en un ambiente hostil. Todo se complica cuando aparece una misteriosa enfermedad que, según los rumores, se transmite cuando un hombre se enamora de otro. En ese contexto, Lidia inicia un camino de venganza en un mundo donde el amor puede ser tan peligroso como la violencia.

La película sitúa su historia en un árido pueblo minero durante los años 80. Allí, Lidia, una niña de once años, crece dentro de una familia queer que vive al margen de una comunidad marcada por la desconfianza. A medida que se expande una extraña enfermedad relacionada con el deseo entre hombres, la protagonista emprende una búsqueda movida por la rabia y el miedo, en un contexto en el que el afecto puede ser visto como amenaza.

Céspedes, que ya había sido reconocido en Cannes con su corto El verano del león eléctrico (Premio Cinéfondation 2018), vuelve al festival con su primer trabajo de largo aliento, acompañado por un elenco en su mayoría debutante, entre ellos Tamara Cortés, Matías Catalán, Paula Dinamarca, Claudia Cabezas y Luis Dubó.

El proyecto no pasó desapercibido desde su desarrollo. Fue parte de la Residencia de la Cinéfondation, ganó apoyo en el Torino Film Lab, y fue seleccionado por espacios de industria como Venecia y el mercado de San Sebastián, despertando interés por su enfoque visual, su universo simbólico y el tratamiento de temas como la infancia, la violencia social y el deseo.

El equipo detrás incluye a la productora Quijote Films encabezado por Giancarlo Nasi, junto a socios europeos de larga trayectoria: Les Valseurs, Weydemann Bros., Wrong Men e Irusoin. La película también cuenta con el respaldo del canal cultural ARTE, algo poco habitual para una ópera prima proveniente de América Latina.

Desde el equipo comparten que la noticia fue recibida con enorme emoción. Para Céspedes, volver a Cannes tiene un sentido muy personal: es el lugar donde inició su camino internacional en 2018, y también un espacio que considera una suerte de hogar creativo. Su entusiasmo se extiende al elenco, compuesto en su mayoría por actores y actrices que dan aquí sus primeros pasos frente a cámara.

Por su parte, la emoción también se sintió fuerte en la producción. El equipo de Quijote, que ha llevado varias películas chilenas al certamen en la última década, ve esta selección como una confirmación del valor de construir obras desde el riesgo, con sensibilidad y compromiso. Se trata de una película que, según ellos mismos destacan, no se deja encasillar fácilmente: es emotiva, irreverente, muy chilena, y guarda más de una sorpresa para quien se siente a verla.

Desde el anuncio de la selección, el equipo ha comenzado los preparativos para lo que será su llegada oficial a la Croisette. La película no solo marca un hito para el director y su equipo, sino que suma una nueva presencia chilena en uno de los escenarios más influyentes del cine mundial.

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