Odeh Hadalin, activista, maestro y una de las voces clave detrás del documental No Other Land, fue asesinado recientemente en la comunidad palestina de Masafer Yatta, al sur de Cisjordania, tras un enfrentamiento con colonos israelíes armados. El conflicto habría comenzado cuando los colonos utilizaron una retroexcavadora para destruir propiedades en la zona. Según medios locales, un colono extremista —ya sancionado previamente por Estados Unidos— fue detenido tras los hechos.
Hadalin fue uno de los impulsores del documental No Other Land, que este año recibió el Premio del Público en la Berlinale y posteriormente fue reconocido en los Premios Oscar. La película documenta de forma íntima y urgente la violencia sistemática que enfrentan las comunidades palestinas a manos del ejército israelí y los colonos ilegales, con especial foco en Masafer Yatta, territorio constantemente amenazado de desalojo forzoso.
Basel Adra, coautor y codirector del filme, lo recordó esta semana en el programa The Fourcast de Channel 4 News: «Odeh fue más que un compañero de lucha, fue un amigo, un maestro, un símbolo de la resistencia en nuestra tierra. Lo mataron en el mismo lugar que él intentó proteger y contar al mundo».
La violencia en Cisjordania se ha intensificado paralelamente a la ofensiva militar israelí sobre Gaza. Según datos recogidos por organizaciones de derechos humanos, más de mil palestinos han muerto en la zona en los últimos dos años, víctimas de operativos del ejército israelí y ataques de colonos.
En el contexto actual, No Other Land se ha vuelto un testimonio aún más urgente. La muerte de Odeh Hadalin no solo enluta a la comunidad palestina, sino que pone en evidencia los peligros que enfrentan quienes intentan contar estas historias desde dentro.













