Sariri: crecer bajo el peso de la tradición que oprime

La ópera prima de Laura Donoso expone, con poesía y crudeza, cómo los mitos patriarcales han oprimido a las mujeres durante generaciones. Un relato íntimo entre dos hermanas que transforma el desierto en escenario de resistencia y esperanza.

Sariri, la ópera prima de Laura Donoso, nos transporta al desierto chileno que se convierte en un espejo brutal del patriarcado que regula la vida por medio de mitos y supersticiones. Allí, en un pueblo ficticio llamado La Lágrima, la menstruación es una condena y la maternidad una cadena, pero también el punto de partida para que dos hermanas encuentren en la sororidad la única forma de resistencia.

La historia de Dina, presionada por un embarazo no deseado, y Sariri, obligada a iniciar un ritual tras la llegada de su primera menstruación, es al mismo tiempo íntima y universal: un retrato sensible de cómo las mujeres, generación tras generación, cargan con ritos impuestos que buscan silenciarlas e incluso, castigarlas.

El guion deslumbra por su capacidad de hablar de lo doloroso con sutileza, mostrando que la violencia más devastadora no es necesariamente física, sino aquella que se perpetúa en lo cotidiano, en los símbolos, en los silencios y las tradiciones que condenan y ponen en peligro la libertad no solo de mujeres, sino que también de niñas, en este caso, a Sariri.

Laura Donoso construye un relato donde la complicidad femenina brilla con una fuerza emancipadora; Dina y Sariri se miran, se sostienen y se rebelan contra lo que parecía inquebrantable. La cámara se apropia del desierto como un personaje más, donde todo es vasto, árido y opresivo, pero a su vez, es también un terreno de escape y la posibilidad de la libertad.

Las interpretaciones se sienten honestas, llenas de una naturalidad que potencia la crudeza del relato. Paola Lattus, reconocida por sus grandes actuaciones, aporta solidez, mientras que las jóvenes protagonistas cargan la cinta con frescura y una vulnerabilidad que conmueve.

Desde su silencio y contención Sariri nos muestra su fuerza que figura como un grito silencioso de denuncia y rebeldia que quiere acabar con el sistema que la oprime, y lo marca en cómo pone en escena esas microviolencias que siguen marcando la vida de las mujeres que la rodean tanto en casa como en el pueblo.

El resultado es una película profundamente conmovedora y necesaria, que abre caminos de reflexión sin perder su carácter poético y político.

SARIRI llega a los cines seleccionados el 09 de octubre.

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