Todos los males: Una perturbadora historia de secretos familiares, culpa y venganza
ambientada en el sur de Chile de los años 50.
Este jueves 19 de marzo llega a los cines “Todos los males”, la segunda película del director chileno Nicolás Postiglione, un inquietante thriller psicológico de época que consolida su lugar dentro del cine de género latinoamericano contemporáneo.
Ambientada en Valdivia en 1957, la historia se adentra en una hermética familia de la comunidad alemana, marcada por una moral rígida, una religiosidad opresiva y una profunda pulsión de control. Bajo una fachada de orden y respeto, en la casa Riedel se esconden secretos familiares que amenazan con salir a la luz.
La llegada de Daniel, un adolescente de 13 años marcado por la reciente muerte de su madre, a la casa de su distante familia paterna, quiebra la aparente calma del lugar. Su presencia actúa como un detonante que desenmascara perversiones, culpas heredadas y una violencia latente que parecía cuidadosamente contenida.
Aislado dentro de este entorno asfixiante, Daniel encuentra refugio en Ema, hija de uno de los trabajadores de la hacienda. Sin embargo, una misteriosa desaparición sacude a la comunidad y expone los límites morales de una familia dispuesta a proteger su reputación a cualquier costo, empujando a Daniel a enfrentar una verdad que cambiará su destino.
Protagonizada por Fernanda Finsterbusch, Catrin Striebeck y Teodoro Bustos, “Todos los males” construye una atmósfera inquietante y opresiva donde el drama íntimo se cruza con el suspenso y el horror psicológico, explorando temas como la herencia, la culpa, el fanatismo, el abuso de poder y la violencia silenciosa.
Con una potente atmósfera y una mirada implacable sobre la violencia que se oculta tras las buenas costumbres, “Todos los males” se instala como una de las propuestas chilenas más perturbadoras del año, invitando al espectador a adentrarse en un universo donde el pasado, la fe y la culpa pueden ser tan peligrosos como cualquier amenaza visible.









