Tras el éxito de la primera parte, pensar en una continuación era una apuesta arriesgada, sin embargo, Pixar nuevamente nos trae una película interesante, colorida, conmovedora, con nuevos personajes y nuevas problemáticas.
Al igual que con Toy Story, la saga de “Intensamente” se desenvuelve en torno al desarrollo de un niño -en este caso Riley -que comienza a crecer y a entrar en la compleja etapa de la pubertad, con todo lo que ello conlleva: cambios de ánimo, hiperreacciones y olores nuevos. No será fácil para alegría y sus amigos enfrentar estos cambios, porque además Riley genera nuevas emociones y el conflicto nuevamente recae en cómo deben aprender a vivir juntas.
En esta nueva etapa de la vida de Riley, las emociones son más oscuras y complejas, y se tratan dos conceptos muy grandes: las ideas que forman identidad y el autoboicot.
“Ansiedad” es una de las nuevas emociones y funciona como personaje antagónico, pero no es el único rostro nuevo, también conoceremos a “Ennui” (aburrimiento/hastío), “Vergüenza” y “Envidia”. Todos estos personajes tendrán que acompañar a Riley que enfrenta el último fin de semana con sus amigas como compañeras de escuela y la presión de tener que hacer nuevos amigos y generar una buena impresión con un ídolo escolar.
Es sin duda una película entretenida, con momentos de risas y muchos colores, pero menos infantil que la anterior. Al igual que la primera entrega también está diseñada para ser entendida como dos historias diferentes que transcurren en paralelo, y además trae una escena post créditos que no se pueden perder.
“Intensamente 2” llega a los cines y se convierte en la primera gran opción para estas vacaciones de invierno.













