Clásicos de Matiné: La realidad es política

Los clásicos de matiné vuelven con grandes títulos y grandes directores que van desde Agnès Varda hasta Patricio Guzmán.

Centro Arte Alameda trae los clásicos de matiné

La pregunta por el registro de la realidad y el discurso político que se enuncia a partir de las imágenes es un constante eje del desarrollo del cine documental. Con la llegada de los años sesenta y un creciente interés por los procesos de cambio social en el “tercer mundo”, una generación de realizadores franceses -Agnès Varda, Chris Marker, Alain Resnais o el holandés Joris Ivens- llevaron estas interrogantes a nuevos estilos de hacer documental, y tejieron redes que se extienden hasta Chile.

Estas conexiones quedan de manifiesto en el ciclo La realidad es política, con que Centro Arte Alameda, clásicos de Matiné, reúne La Batalla de Chile (proyectada de forma íntegra), cortometrajes de Agnès Varda como Salut les cubains (Hola Cubanos), la historia del cine africano en Cámara de África, y Lejos de Vietnam, trabajo coral que reúne a los más grandes exponentes de este movimiento conocido como Rive Gauche, y que cerrará el ciclo el 27 de septiembre.“ Son películas que están muy conectadas y no solamente por estas causas políticas, como es el caso de la Revolución Cubana, la Guerra de Vietnam y la Unidad Popular, pero también están marcadas por una idea de cine militante, de intervención política, el cine como una herramienta de acción política”, explica Carolina Amaral de Aguiar, Doctora en Historia Social de la Universidad de Sao Paulo, que estudia el vínculo entre cine y política.

Este grupo de directores, “además de interesarse de un punto de vista solidario, se interesan desde un punto de vista estético y político”, comenta Ignacio del Valle Dávila, Doctor en Cine de la Universidad de Toulouse, “o sea ellos quieren incorporar algunas de las cosas que están sucediendo de los procesos culturales y políticos de diferentes partes del tercer mundo, a la realidad francesa”.

La conversación con Carolina e Ignacio permite reconstruir los puntos de vinculación que articulan una verdadera red histórica de realizadores y obras que conecta América Latina, Asia, África y Europa.

Influencia invertida

“Ellos tienen en común varias cosas”, explica Ignacio sobre la Rive Gauche, “un posicionamiento ideológico de izquierda, un profundo interés por los diferentes procesos políticos que se estaban desarrollando en ese momento en Francia (por ejemplo la guerra de Argelia), y también por los procesos que estaban sucediendo en el llamado tercer mundo en esa época, asociado a diferentes revoluciones”, añade.

Carolina: “Hay algunos eventos históricos que van a ser muy centrales y que están representados en esta muestra: el primero es la Revolución Cubana del 59, va a ser considerada un evento que despierta un gran entusiasmo en Francia, por ejemplo, y que va ser que muchos intelectuales, artistas y cineastas se dirijan hacia Cuba para ver de cerca la revolución y para hacer películas que mostrasen un poco la revolución al público francés”.

Este interés político y cultural llevaría a Agnés Varda, Chris Marker y Joris Ivens (realizador de origen holandés, pero que desarrolló su trabajo también en Francia), por ejemplo, a viajar a Cuba para dirigir películas en las que manifestaban su apoyo por la Revolución Cubana.

Carolina: “Varda estuvo en Cuba en el 62, va a ser una de las cineastas que hace parte de este grupo que va a Cuba, a hacer esta película muy interesante que es Salut les Cubains que ella hace solamente con imágenes fijas que son montadas ya en Francia, como una especie de álbum de recuerdos”.

“Esa forma de entender la imagen fija, y hacer que la imagen fija se ponga en movimiento va a ser muy importante para otros realizadores que vienen después” señala Ignacio, “entre otros, realizadores cubanos como Santiago Álvarez”.

De esta manera, estos documentales terminan por tejer redes de colaboración: “les enseñan a los cineastas cubanas algunas técnicas y formas de aproximarse al cine”, explica Ignacio, “así que también son un poco mentores del cine cubano revolucionario”.

Lejos de Vietnam

Carolina: “Otro evento que ha sido muy central para este grupo de intelectuales de izquierda pero también para sectores progresistas de un modo más general fue justamente Vietnam. La Guerra de Vietnam puede ser vista como el ejemplo máximo para esta gente de la inherencia del imperialismo estadounidense en un país”.

Lejos de Vietnam (1967), es un proyecto coordinado por Chris Marker que presenta una serie de segmentos dirigidos por Jean-Luc Godard, Joris Iven, Agnes Varda, Alain Resnais, William Klein, Claude Lelouch y el propio Marker.

Carolina: “La causa de Vietnam, el rechazo a la guerra de Vietnam, que en EEUU va a ser muy fuerte en la juventud más conectada a la contracutura, en el caso de Francia aquí está representado este tema por la presencia de Lejos de Vietnam.

“Es un proyecto muy interesante que fue coordinado por Chris Marker y que fue incluso responsable de la creación de una productora cinematográfica que se llama SLON, que actuó en causas políticas fuera de Francia pero también en Francia”.

“Lo interesante es que Lejos de Vietnam es una película que intenta justamente ser una película colectiva: Marker va a invitar a un montón de cineastas que hacían parte de su grupo, como Alain Resnais, la propia Varda, Godard, William Klein, Joris Ivens y otros cineastas con los cuales ya había trabajado antes, y no solamente van a hacer cada uno su propia película, sino que antes de la realización van a organizar muchos debates y encuentros más o menos semanales donde debatían lo que estaba pasando en Vietnam y entonces, a partir entonces de estas conversaciones, de esta acción colectiva, cada cineasta va a montar su propia película”.

“Pero pese a que cada uno hizo una película distinta, la producción está marcada por esta idea de un cine colectivo, de un cine militante donde la autoría no importa tanto, lo que importa es el proceso, es el debate y sobre todo la solidaridad hacia una causa muy importante para la izquierda de la época que era el apoyo a Vietnam contra Estados Unidos”.

Cerca de Chile

“Cuando Salvador Allende llega al poder en 1970 el proceso chileno es visto por la izquierda europea como un ejemplo de que sería posible llegar a un socialismo por la democracia”, explica Carolina Amaral, “sobre todo en Francia, donde había un acercamiento político entre el partido comunista y el partido socialista, el apoyo a la UP va a ser una causa de esa generación”.

“Chris Marker estuvo en Chile en el 72 durante la UP, con la idea de hacer una película sobre Allende, y al final en lugar de hacer esta película él decide difundir las películas que hacía Patricio Guzmán”, continúa la investigadora.

“Chris Marker se van a interesar mucho por la experiencia chilena”, relata Ignacio, “se interesa mucho por la película «El Primer Año», llega a distribuir esa película en Francia, hace una especie de prólogo, vuelve a montar algunas partes de la película, y hace la versión francesa de «El Primer Año» que se estrena en Francia en 1972”, añade.

“Después, Patricio Guzmán le va a pedir ayuda a Chris Marker para realizar el proyecto de lo que entonces se llamaba «El Tercer Año» y que después pasó a conocerse como «La Batalla de Chile»” continúa Ignacio. La ayuda llegaría en forma de latas de películas con las Guzmán filmaría su clásico documental.

Carolina: “Cuando ocurre el Golpe de Estado y Guzmán va al exilio, Chris Marker va a ser la primera persona que recibe al cineasta. Hay un intento de hacer La Batalla de Chile en Francia en la productora de Marker, que no resulta, y después de eso es que la película va a ser hecha completamente en Cuba”.

Mirada personal y profundamente política

¿Qué técnicas y estéticas marcaron la diferencia en el trabajo documental de estas décadas y estos autores? Una de las claves está en el particular uso de la narración, la voz en off.

“Hay una narración, hay una voz en off muy potente, muy literaria que está constantemente sirviendo como una especie de contrapunto, de guía, de reflexión sobre lo que estamos viendo en las imágenes”, explica Ignacio, “sobre todo de Chris Marker y de Agnès Varda, y hasta cierto punto de Jean-Luc Godard, en el segmento que hizo para Lejos de Vietnam”, añade.

Este recurso abre paso a una subjetividad en la captura de la realidad: “no es la típica narración de un documental clásico, sino que es mucho más reflexiva, mucho más ensayística”, profundiza Ignacio, “es por eso que Chris Marker ha sido considerado por algunos autores como la persona que inaugura el film-ensayo o el cine ensayístico”.

“Esa reflexión subjetiva no está preocupada en la autobiografía ni nada por el estilo, sino de ofrecer una mirada personal sobre un proceso que es profundamente político”, remarca el investigador, buscando “ofrecer esa reflexión sobre lo real que está siendo filmado, que es una reflexión bastante auto-consciente”.

Este uso de la voz en off es otro punto más de conexión con el cine de Patricio Guzmán: “la relación texto-imagen acaba siendo fundamental porque crea, orienta la lectura del público, o la experiencia estética que tiene el público”, explica Ignacio. No obstante, en el caso de La Batalla de Chile existen algunas diferencias.

En este film, “la voz en off es también una voz profundamente reflexiva, que está haciendo un análisis y estableciendo una cronología causal para intentar entender lo que fue el fin de la Unidad Popular pero diría yo que es un poco menos ensayístico y obviamente es bastante menos subjetivo, tiene una pretensión de una cierta omnisciencia”, concluye Ignacio.

Lejos de Vietnam” concluirá el ciclo Clásicos de Matiné: La realidad es política en Centro Arte Alameda (Arturo Prat #33) el próximo viernes 27 de septiembre a las 16:30 horas.

Carolina Amaral de Aguiar es Doctora en Historia Social, Máster en Estética e Historia del Arte y Licenciada en Historia por la Universidad de São Paulo (USP), donde hoy es profesora. Es autora del libro “O cinema latino-americano de Chris Marker” (2015) y ha organizado obras colectivas como “Cinema e História: circularidades, arquivos e experiência estética” (2017) y “Cinema: estética, política e dimensões da memoria” (2019).

Ignacio del Valle Dávila es Doctor en Cine por la Universidad de Toulouse 2, especialista en cine latinoamericano y en las relaciones entre cine, historia y memoria, es autor de los libros de investigación: ‘Cámaras en trance’ (Cuarto Propio, 2014), ‘Le Nouveau cinéma latino-américain’ (Presses Universitaires de Rennes, 2015) y coautor de ‘Guzmán: el botón de nácar’ (Atlande, 2020).

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