Olivia & The Clouds: Exploración de la memoria y las relaciones

En el marco del Festival Internacional de Cine de Londres, conversamos con el director Tomás Pichardo-Espaillat sobre Olivia & The Clouds.

Olivia and The Clouds sigue la historia de Olivia, una niña que se embarca en un viaje introspectivo donde los recuerdos se entrelazan con elementos oníricos. A través de la animación, Pichardo-Espaillat explora la percepción subjetiva de la realidad y cómo nuestras memorias y experiencias personales moldean esa visión. Cada escena de la película se presenta como un mosaico visual, donde técnicas de animación tradicionales y modernas conviven para dar vida a una narrativa profundamente emotiva.

Conversamos con su director Tomás Pichardo Espaillat, quien nos entregó detalles sobre sus procesos creativos y su participación en London Film Festival (BFI).

Esta es una película muy especial, no solo en su narrativa, sino también en su estética. Cuéntanos sobre esta forma tan particular de contar esta historia…

La forma en que cuento esta historia viene directamente de cómo veo el mundo y de mi manera de relacionarme con las personas. En Olivia and The Clouds, he intentado capturar ese realismo mágico que ha estado siempre presente en mi trabajo y que se vincula profundamente con mi vida personal. Es una mezcla de observación de la realidad y el toque fantástico que percibo en el día a día. Eso es algo que siempre quise traducir a la animación de forma auténtica y emocional.

 

 

 

 

La animación en Olivia and The Clouds combina diferentes técnicas. ¿Cómo fue el proceso de integración de estilos y el trabajo con el equipo?

Trabajé con animadores de mucha experiencia, varios de ellos colegas de la Universidad de Santo Domingo, en República Dominicana, donde también imparto clases. Era importante que cada animador trajera su estilo propio, porque la película explora diversas perspectivas y formas de entender el mundo. Les di libertad creativa para interpretar cada secuencia, lo que resultó en una especie de «collage» visual muy rico. Fue un proceso desafiante, de constante prueba y error, pero al final logramos una cohesión visual que representa perfectamente el espíritu de la historia.

Uno de los elementos más llamativos de la película es la representación de los recuerdos de Olivia. ¿Cómo fue el proceso creativo para diseñar esos momentos?

Desde el inicio, queríamos que cada técnica y estilo visual transmitiera no solo una narrativa, sino también un sentimiento específico. Por ejemplo, probamos diferentes formas de animación para representar recuerdos: algunos son más nítidos y otros más abstractos. Fuimos construyendo la estética capa por capa, buscando siempre transmitir el sentimiento correcto para cada recuerdo, y adaptándonos hasta encontrar la forma visual que mejor resonara.

¿Cómo afectan los elementos fantásticos de la animación a la percepción de la realidad en la película?

Mi conexión con el mundo real y el fantástico es algo natural para mí, y lo reflejo en mi trabajo. En Olivia and The Clouds, esa mezcla subraya la subjetividad de la experiencia humana: la película muestra cómo Olivia percibe su entorno a través de sus propios filtros internos. Es una realidad permeada por sus emociones y su imaginación, lo que nos permite explorar temas como el amor, la pérdida y la nostalgia de una manera visualmente única.

¿Qué técnicas nuevas exploraste en esta película que no habías trabajado antes?

Trabajé con diversas técnicas, algunas nuevas para mí, como la animación con carboncillo y pintura sobre cristal. Esto añadió una dimensión experimental al proyecto, dándome la oportunidad de expandir mi lenguaje visual. La pandemia también influyó en cómo colaboramos y experimentamos con los distintos estilos, conectando todos los elementos hasta formar una unidad cohesionada.

¿Cuál fue el mayor desafío al realizar Olivia and The Clouds?

Uno de los mayores retos fue integrar todos estos estilos de animación, ya que cada secuencia requería un proceso detallado para esculpirla y conectar las diferentes partes. Durante la pandemia, enfrentamos dificultades para mantener una colaboración constante, pero logramos superar esos obstáculos y el resultado es una obra visualmente rica y diversa.

¿Qué mensaje esperas que se lleve el público al ver la película?

Esta película es mi forma de conectar con el público, de comunicarme visualmente y expresar lo que siento sobre las relaciones y el amor. No soy alguien que hable mucho sobre estos temas, pero creo que el cine me permite hacerlo. Espero que la audiencia también encuentre esa conexión personal con la historia y se lleve una reflexión sobre la importancia de la memoria y cómo nuestras experiencias nos transforman.

Finalmente, sabemos que Olivia and The Clouds ha sido seleccionada en varios festivales importantes. ¿Cuáles son los próximos pasos para la película?

Acabamos de realizar una exhibición en la que desglosamos visualmente la película con un enfoque pedagógico, y ahora continuamos el recorrido por festivales. Es un momento emocionante, y esperamos que Olivia and The Clouds siga conectando con nuevas audiencias y expandiendo sus horizontes en el circuito internacional.

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