Un poeta: el dramedy que celebra la creación y la resistencia del arte

Un poeta transforma la vida de un creador en declive en un viaje íntimo de humor, melancolía y pasión por la escritura, donde cada verso y cada gesto respiran humanidad y poesía.

Un poeta, de Simón Mesa Soto, estrenada en la sección Un Certain Regard, es una obra que redefine la tragicomedia sobre la vida artística con una sensibilidad única. La película sigue a Óscar Restrepo, un poeta en declive, atrapado entre su pasión por la escritura y la indiferencia del mundo que lo rodea. Lo que podría haber sido una historia de fracaso se transforma en una exploración profunda de la perseverancia creativa, donde el humor y la melancolía conviven de manera orgánica.

El núcleo de la película es el personaje de Óscar, interpretado con brillantez por Ubeimar Ríos. Cada gesto y silencio revela capas de vulnerabilidad y dignidad, y su relación con una alumna joven añade matices de esperanza y redención, mostrando que la poesía y la creatividad no conocen límites de edad ni de tiempo. El guion equilibra momentos absurdos y emotivos con una precisión que hace que incluso las escenas más cotidianas se sientan significativas y cargadas de vida.

Visualmente, Mesa Soto apuesta por un estilo íntimo y táctil: filmada en 16 mm, la textura de la película envuelve al espectador en un espacio casi palpable, donde cada café, cada biblioteca, cada calle polvorienta refleja el mundo interior del protagonista. La dirección de fotografía utiliza encuadres estáticos que permiten que la actuación respire, mientras que los espacios, sencillos y auténticos, funcionan como extensiones del alma de Óscar.

La música, minimalista y cuidadosamente integrada, acompaña la narrativa sin imponerse, amplificando la emoción y resaltando los toques de humor y los momentos de introspección. Cada tema se siente orgánico, como un susurro que guía el ritmo de la historia y refuerza la conexión con el protagonista.

Un poeta es una película que celebra la perseverancia y la pasión por el arte más allá del éxito comercial. Es un retrato de la creación que respira humanidad, humor y ternura, y demuestra cómo la vida del artista, aunque marcada por la frustración y la ironía, sigue siendo profundamente inspiradora y poética. Mesa Soto logra un equilibrio admirable entre comedia, drama y sensibilidad estética, entregando una obra que permanece con uno mucho después de que terminan los créditos.

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