En un panorama cinematográfico donde los biopics deportivos se multiplican con la misma frecuencia que los jabs en un ring, llega una historia chilena que no busca imitar fórmulas: quiere dar un golpe propio. En Mundo Películas conversamos con Marko Zaror sobre su nueva película, la cual rescata la vida de Arturo Godoy, el gigante de Iquique que en los años 40 viajó a Nueva York para mirar de frente al campeón mundial Joe Louis. La película, dirigida por Rodrigo Sepúlveda, se estrena este jueves 2 de octubre y promete revivir una leyenda con músculo cinematográfico y corazón histórico.
Más que una pelea por el título
La cinta nos traslada a la década de 1940 para acompañar a Arturo Godoy (Zaror) y su pareja, la bailarina Leda Urbinati (Fiorella Bottaioli), en un viaje que mezcla sueños y combates. Él persigue la gloria deportiva frente al invencible Joe Louis; ella, un lugar en los escenarios de Broadway. Un carismático promotor, Gabriel Meredith (Benjamín Vicuña), impulsa sus caminos, pero también desencadena una tensión que sacará a flote las batallas más intensas: las que ocurren fuera del cuadrilátero.

El estilo único del “Tarzán de Iquique”
Godoy no era un boxeador convencional, y llevar su técnica a la pantalla fue el gran desafío para Marko Zaror. Conocido por su dominio en las artes marciales, el actor tuvo que desaprender para construir un estilo distinto: “dejé todos los otros entrenamientos de lado y me enfoqué 100% en sparring, en boxeo, en combate”. La clave fue entender y replicar la estrategia que Godoy usó para desconcertar al mundo.
Zaror detalla: “era esa técnica bien agachado que tenía que le empieza a complicar la distancia y desde ahí, desde esa posición súper baja, salir explotando, amarrar, golpear… eso lo puso en jaque a Joe Louis y era muy importante que quedara bien graficado en la historia”.
El hombre detrás de los guantes
Zaror subraya que uno de los grandes logros de “Rey del Ring” fue capturar la dualidad del boxeador. Mostrar al “grandote peligroso, rudo”, pero también a ese “niño grande” que los registros históricos revelan. “Era una persona buena, con corazón, y eso para mí era súper importante que quedara en la pantalla”, explica el actor, quien reconoce haber visto parte de sí en Godoy.
Un legado en la pantalla
Interpretar a una figura icónica del deporte chileno fue, para Zaror, un honor asumido con la intensidad que lo caracteriza: “cuando me embarco en un proyecto, voy all in. Nada es a medias”. Más allá del resultado en taquilla, espera que la película funcione como un acto de justicia histórica: “si sirve de fuente de inspiración para nuevas generaciones, misión cumplida”.
Vale la pena conocer al campeón
“Rey del Ring” no es solamente la crónica de un combate legendario; es un retrato íntimo sobre coraje, vulnerabilidad y comunidad. Como reflexiona Zaror, la historia recuerda “lo importante de las relaciones humanas, de la amistad y de tener un buen grupo humano de apoyo”.
La película llega a salas este 2 de octubre.













