Lo lindo que tiene Star Wars, más allá de cada película y cada historia, es esa capacidad única de atrapar distintas generaciones y mantener el fanatismo intacto. A pesar de que Disney tomó control del universo galáctico —algo que ha dado bastante que hablar—, la franquicia se ha defendido principalmente gracias a sus series. Y la locura por The Mandalorian y Grogu escaló tanto que lo inevitable ocurrió: Disney apostó por una película.
The Mandalorian and Grogu llega a los cines el 21 de mayo de 2025 con una misión clara: cautivar no solo a los fans de la serie, sino a toda una generación que creció con Star Wars. Francamente, es una misión digna de un Skywalker, porque los fans somos exigentes con la estética, los personajes y, sobre todo, con la nostalgia. En Mundo Películas te contamos qué nos pareció.
¿Cómo funciona la película?
La película arranca bien: la clásica tipografía amarilla de Star Wars aparece desde el primer minuto, esa referencia directa a George Lucas que funciona como señal inmediata para los fans de toda la vida. Lo que sigue tiene un tono de introducción que recuerda más a Marvel o DC que a Star Wars clásico, pero logra encajar justo donde debe.
El gran problema —o quizás la gran virtud— es que Grogu se roba la película completa. Con solo aparecer en pantalla, con su carita, su voz y sus escenas comiendo, el pequeño personaje opaca todo lo demás. Cuando la trama acumula demasiada información, su presencia funciona como un respiro que el espectador agradece.
Mandalorian y su crossover: ¿demasiado Marvel?
Aquí viene la crítica más honesta: hay un momento en la película donde uno deja de saber si está viendo The Mandalorian o Thor: Ragnarok. Quienes la vean entenderán de inmediato a qué me refiero. Disney tenía tantas ideas nuevas para Mando que recurrir a lo de siempre se siente como una oportunidad desperdiciada. Chiste repetido sale podrido, dicen. Funciona, sí, pero costaba más.
Grogu: el personaje más querible del universo Star Wars
Desde The Mandalorian y El libro de Boba Fett, Grogu ha demostrado que puede robarse cualquier escena. En esta película no es la excepción. Su ternura y su rol de alivio cómico lo convierten en el corazón emocional de la historia. Con 50 años de edad —sí, como Yoda— Grogu tiene mucho por delante, y Disney claramente lo sabe.
Pedro Pascal: el héroe chileno con casco
Para el público latinoamericano, y especialmente el chileno, Pedro Pascal es más que Mando. Con solo aparecer dos minutos, conquista a media sala. El gran chiste del universo Mandalorian —que un mandaloriano jamás puede mostrar su rostro— siempre genera esa tensión morbo entre los fans: ¿cuándo veremos la cara de Pedrito? La película juega con eso, y por esta vez, se le perdona todo.
Nostalgia y personajes clásicos: ¿vuelve Jabba the Hutt?
Un recordatorio importante antes de entrar al cine: la historia de The Mandalorian no ocurre en el mismo período que la saga principal. No esperes ver a Luke, Leia o Darth Vader. Es otro tiempo, otro contexto. Dicho esto, Disney logró tejer un hilo conductor nostálgico que funciona bien y deja la puerta abierta para más.
Veredicto final: ¿vale la pena ver The Mandalorian and Grogu?
Sí, vale la pena. Es una película familiar que cumple con lo básico: buena historia, buena música, un conflicto claro y mucho corazón. No hay que llegar con expectativas de obra maestra —es entretenimiento bien ejecutado que prepara el terreno para más aventuras del dúo.
Si amas a Grogu tanto como yo, la vas a disfrutar igual.












