“Espíritu Santo, nos reunimos en tu nombre. Ilumina nuestros corazones. Danos luz y fortaleza. Apóyanos con tu poder, porque tú eres Dios”. Con esas palabras del obispo Bryan D. Ouellette, de la Santa Iglesia Católica de Atlanta, se inauguró la nueva película del universo “Conjuring”.

En las películas de “Conjuring” y sus secuelas se ha vuelto tradición y costumbre recibir una bendición al comienzo de la producción, a la que se invita a todos los miembros del reparto y del equipo. Para la mayoría, es una fuente de consuelo, independientemente de la fe personal, que marca el tono para el resto del rodaje.”Para quien tenga algún tipo de duda”, dice el director Michael Chaves, “les tranquiliza”.

“Independientemente de tu creencia en la continua batalla entre el bien y el mal, esto tranquiliza de verdad a todo el mundo”, coincide el productor Peter Safran.

“Todo aquello en lo que te concentras se expande y es atraído hacia ti. Es la ley de la atracción. Por eso, empezar la producción con una oración de positividad y protección nos une en la intención. Damos crédito a todo lo que es bueno, santo y puro. Eso es algo que siempre me decía Lorraine Warren”.- Vera Farmiga

Ouellette afirma que los actores son especialmente vulnerables a los arquetipos oscuros que el trabajo en una película de terror puede dar a conocer. Para que su actuación sea convincente, los actores se convierten en uno con la energía que ponen en un arquetipo. La esperanza es que el ritual de bendición del set mitigue los efectos de estas energías oscuras.

“Santifica el espacio en el que trabajamos para que ese espacio esté consagrado”, explica Vera Farmiga, que ha interpretado a Lorraine Warren en el universo “Conjuring” durante los últimos ocho años. “Es un comienzo necesario y hermoso para la producción”.

“Ha sido duro para mí abandonar las tareas de dirección. He dirigido este mundo desde el principio”. – James Wan

El nombre de James Wan es sinónimo de “The Conjuring”. Wan es la fuerza creativa detrás de todo el Universo, desarrollando historias, supervisando spinoffs y dirigiendo las principales películas de “The Conjuring” hasta la fecha. Aunque Vera Farmiga y Patrick Wilson, que interpretan a la clarividente y demonólogo de la vida real, Lorraine y Ed Warren, ya fueron dirigidos por Gary Dauberman en “Annabelle Comes Home”, éste es el primer largometraje completo como los Warren en el que Wan no está al frente.

Wan estuvo a punto de no dirigir “The Conjuring 2”, pero Farmiga y Wilson le convencieron para que volviera. Durante ese rodaje, insinuó que podría no dirigir la tercera, pero los actores pensaron que podrían convencerle de nuevo.

“Cuando me enteré de que podría optar por no dirigir esta”, dice Farmiga, “pensé: ‘Lo presionaré de nuevo y seguro que funcionará'”.

A través de su empresa Atomic Monster, Wan ha sido mentor de otros directores en los inicios de sus carreras, incluyendo a su director de fotografía John Leonetti (“Annabelle”), David F. Sandberg (“Lights Out”, y posteriormente “Annabelle: Creation”), Corin Hardy (“The Nun”), Gary Dauberman (“Annabelle Comes Home”) y Michael Chaves (“The Curse of La Llorona”). Era lógico que hubiera alguien en esta lista de talentos que Wan pudiera aprovechar para tomar las riendas del segmento principal de la franquicia.

“Sabía que [James Wan] seguiría dando forma y produciendo la historia, que tendría sus huellas por todas partes, así que lo más importante para mí era que James encontrara a alguien que coincidiera con su visión, que deseara con todas sus fuerzas dirigirla.” – Vera Farmiga

“Acababa de trabajar con Michael Chaves”, dice Wan, “y me cayó muy bien el tipo. Le vi crecer como cineasta a lo largo de su primer largometraje y sentí que su creatividad, energía y mentalidad eran exactamente lo que ‘The Conjuring: The Devil Made Me Do It’ necesitaba.”

“Chaves es un cineasta consumado e inteligente”, coincide Safran. “Realmente entiende el género de terror. No había alguien mejor que Chaves para esto”.

Cuando Chaves recibió la llamada inicial para hacer la tercera “Conjuring”, no se lo esperaba, pero estaba totalmente dispuesto a subirse al tren.

“Fue un sueño hecho realidad”, admite Chaves, con su característico optimismo. “Soy un gran fan de las películas de ‘Conjuring’. James es el maestro moderno del terror, así que tomar las riendas de este mundo que ha creado es a la vez emocionante y abrumador. Hay una gran responsabilidad no sólo con James, sino con los seguidores, con la franquicia y con los personajes que creó. Es algo que no se me escapa”.

“Chaves fue una gran incorporación”, dice Patrick Wilson, “porque ama estas películas y tiene un enorme respeto por James. También es audaz. No tiene miedo de probar cosas nuevas y proponer nuevas ideas. Tiene respeto por esta franquicia, pero también le entusiasma impulsarla”.

Chaves afirma que una de las razones por las que Wan puede haberle elegido para dirigir esta última entrega de “Conjuring” es la afición que comparten por el clásico thriller de crímenes psicológicos “Se7en”, de David Fincher. Chaves y Wan hablaron de esa película en el set de “La Llorona”, y sirvió como punto de referencia en la evolución de “El Conjuro 3: El Diablo me Obligó a Hacerlo”.

“Fue una gran influencia en mi cuaderno de bocetos”, revela Chaves, “mientras hacía esta película”. Ya en la producción de “The Conjuring 2”, se mantuvieron conversaciones sobre cuál sería el siguiente caso que Ed y Lorraine abordarían en pantalla. Wan sabía que no quería que la siguiente entrega fuera otra película de casas encantadas que limitara a sus superhéroes sobrenaturales a las mismas cuatro paredes de la historia que ya se habían cubierto en las dos primeras películas.

“Recuerdo que les dije a Patrick y a Vera en el plató de ‘Conjuring 2′”, explica Wan, “que quería explorar el mundo en el que Ed y Lorraine ayudaban a la policía a resolver crímenes. Quería que la tercera película se sintiera diferente”.

“Quería salirme del subgénero de las casas encantadas pero mantener el miedo, y ‘The Conjuring: The Devil Made Me Do It’ funciona como un clásico thriller policíaco, salvo que los detectives son Ed y Loraine Warren”.- James Wan

Para lograr ese objetivo, Wan, Safran y el guionista David Leslie Johnson-McGoldrick recurrieron a uno de los expedientes más famosos de los Warren. Extraído de los titulares, el famoso caso “The Devil Made Me Do It” se centra en el primer juicio por asesinato en Estados Unidos en el que se utilizó la posesión demoníaca como defensa legal. El equipo de “Conjuring” pensó que era la oportunidad perfecta para que Ed y Lorraine llevaran sus habilidades al límite, arriesgando sus vidas para demostrar la inocencia de los acusados y la existencia de fuerzas malignas. Esta historia sería la más escalofriante e impactante hasta el momento para los Warren.

“Para todos los implicados”, dice Chaves, “esta fue la historia más oscura en la que participaron los Warren. Se jugaron todo por el acusado, Arne Johnson”.

“The Devil Made Me Do It” también proporcionó a los cineastas la plataforma perfecta desde la que enviar a Ed y a Lorraine al exterior y al mundo en general. Fue una gran oportunidad para que se comprometieran con la policía e investigaran las siniestras razones que condujeron a un horrendo crimen.

“Esta es la historia de Arne Cheyenne Johnson que era un joven de 19 años. Fue poseído por un demonio. Asesinó a su casero, y fue a juicio”.- Michael Chaves

“En ‘The Conjuring’, la liberación del mal se limitaba a un único espacio entre cuatro paredes”, describe Farmiga. “En ‘The Conjuring 2′, conseguimos que Ed y Lorraine tuvieran un billete de avión y los enviamos al extranjero. Pero de nuevo, su misión estaba confinada dentro de las paredes de una casa. Ahora, en “The Conjuring: The Devil Made Me Do It’, abandonan los confines de la casa encantada y se dirigen a los lugares más perversos y aterradores”.

Lo que realmente diferencia a ‘The Conjuring’ y la hace tan emocionante”, dice Chaves, “es que tienes todos los sustos y el terror que esperarías de una película de ‘The Conjuring’, pero se enmarca en este increíble misterio que está ligado a lo que es el universo de ‘The Conjuring’.”

“La realidad no tiene tres actos y una conclusión emocionante. Eso lo tenemos que proporcionar nosotros”. – David Leslie Johnson-McGoldrick

“El Conjuro 3: El Diablo me Obligó a Hacerlo” se enfrentó a dos retos principales en su desarrollo: cómo mantener el universo “Conjuring” original y fresco y cómo equilibrar la realidad con el drama.

“Queríamos mantener los elementos de las películas anteriores que tanto gustan a la gente”, dice el guionista David Leslie Johnson-McGoldrick, que también trabajó en la historia con Wan, “pero no quieres darles exactamente lo mismo otra vez”.

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