Seré franco: no soy gran fan de las comedias chilenas. Aunque existen títulos destacados, hubo una época en que abundaban las películas con un humor hoy considerado cuestionable, y con recursos cómicos desgastados por su sobreexplotación. Sin embargo, tras ver Historia y Geografía, recuperé la fe en el género.
Dirigida por Bernardo Quesney, esta comedia trasciende la risa fácil, presentando personajes carismáticos y una trama que invita a reflexionar sobre nuestra historia reciente. La película gira en torno a Gioconda Martínez (Amparo Noguera), una actriz de televisión que retorna a su ciudad natal, San Felipe, para montar una obra basada en el libro “La Araucana”, de Alonso de Ercilla, buscando reencontrar el reconocimiento artístico que consideraba perdido.
Hace rato que no me reía tanto
Noguera destaca por su habilidad para alternar entre la comedia y el drama, demostrando una notable versatilidad actoral. En la cinta, su personaje, Gioconda, alcanza la fama gracias a un rol llamado La Huachita, que nos transporta en un viaje nostálgico por la televisión chilena de los años 80 y 90. La Huachita encarna ese tipo de humor que hoy se califica como «cringe», como dirían los jóvenes, pero que fue icónico en su época. Este personaje permite abordar críticamente el humor de aquel entonces, subrayando su naturaleza políticamente incorrecta y, paradójicamente, recordada con cariño por buena parte del público. Al mismo tiempo, La Huachita sirve como puente para introducir referencias a figuras televisivas emblemáticas de la época, como La Cuatro Dientes o el Jappening con Ja, enriqueciendo así la narrativa con una reflexión profunda sobre la evolución cultural y los cambios en la percepción del humor.
La dirección de Quesney resulta fundamental en Historia y Geografía. Su manejo de la cámara y de la narrativa visual —con un estilo que evoca a series como The Office o Modern Family— se fusiona con un enfoque personal y sin pretensiones. Las tomas, destacadas por su naturalidad, no solo capturan de cerca las actuaciones, sino que también añaden ironía y autoconciencia a la narrativa.
Por otro lado, Catalina Saavedra, en el rol de Atenea Martínez, es la contraparte perfecta de Noguera. Su actuación —un equilibrio entre sutileza y expresividad— aporta una profundidad emocional clave para la cinta. La química entre Saavedra y Noguera es un deleite: construyen en pantalla un espectáculo escénico tan convincente que uno olvida que son actrices interpretando a actrices, y llega a creer que realmente son hermanas.
Producción de lujo
La producción, a cargo de Equeco, sorteó desafíos propios de los tiempos pandémicos, afectando tanto el rodaje como el elenco. Aun así, el equipo, liderado por Pablo Calisto —quien ha sabido equilibrar lo autoral con lo comercial en sus proyectos—, logró sacar adelante una cinta que ha sido reconocida en festivales, premiando tanto la dirección como la interpretación de Amparo Noguera.
5 Jumbitos
Historia y Geografía rompe con el cliché de las comedias convencionales del cine chileno. Con un guion sólido, interpretaciones que capturan la esencia de cada personaje y una dirección que nos entrega una propuesta capaz de invitar a la reflexión dentro de un marco de entretenimiento genuino. La cinta destaca por su habilidad para utilizar la comedia como herramienta para explorar temas de identidad y cultura, logrando entretener mientras estimula al espectador a pensar. En manos de Quesney y su elenco, Historia y Geografía trasciende el mero entretenimiento para convertirse en un espejo que refleja y cuestiona aspectos fundamentales de la sociedad, del pasado y de nuestra realidad actual.
Estreno en salas nacionales: jueves 18 de abril













