El bestiario post apocalíptico de Animalia Paradoxa

Una película experimental, filmada en las ruinas del Centro Arte Alameda, nos presenta un mundo de cenizas y bestias.

Animalia Paradoxa ya se encuentra disponible en cines. Una obra abstracta, sacada de uno de esos sueños solitarios e inquietantes. El director, Niles Atallah, lleva a la pantalla grande todo su arte experimental.

Las guerras han desembocado en la destrucción del mundo y, con ello, todo aquello que conocemos. El caos ha hecho lo suyo y la Tierra ya no es más que cenizas. Entre los escombros de lo que alguna vez fue el Centro Arte Alameda, emerge un ser con características humanas, pero aquello está lejos de ser un Homo sapiens sapiens.

El naturalista sueco Carlos Linneo publicó en 1735 un sistema de clasificación jerárquica de la naturaleza en tres reinos: animal, vegetal y mineral. El escrito, llamado Systema Naturae, categoriza a todas aquellas criaturas monstruosas e imposibles como Paradoxa.

La película nos presenta un ser protagónico que parece una especie de sirena. Sus movimientos son propios de un animal y su comportamiento es tímido y escurridizo. La criatura busca sobrevivir en un mundo post apocalíptico, repleto de seres extraños que parecen sacados de un bestiario o de una obra del ilustrador Kubin.

En el transcurso de la película seguimos a este ser, quien esquivamente se relaciona con las criaturas con las que convive. Dentro de su rutina, el placer se encuentra en una vieja tina con agua limitada, donde tiene visiones de lo profundo del mar y sus criaturas. En adelante, tras una serie de infortunios, la sirena se encamina a cumplir su sueño de llegar al mar, pero para ello debe ingresar a un pequeño teatro de títeres.

Esta producción parece sacada de un sueño y encanta por su diseño sonoro y lo abstracto de lo visual, repleto de performance y técnicas mixtas, como el stop motion y la utilización de material de archivo. Los simbolismos, los momentos de tensión, los planos detalle, la estética y la escenografía, acompañan a las criaturas. La ausencia de diálogos obliga al espectador a introducirse en los detalles, por la búsqueda de respuestas ante tantas interrogantes que van surgiendo.

Este largometraje tiene una duración de 80 minutos y fue dirigido por el artista Niles Atallah, de nacionalidad chilena y estadounidense. Es un cineasta con experiencia en documentales, videoclips, animaciones e instalaciones de video. Su última película, Animalia Paradoxa, tuvo su debut en el Festival de Cine de Rotterdam y su estreno norteamericano fue en el Fantasia Fest 2024.

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