Algunas Bestias no es terror, eso quiero dejarlo en claro, pero juega con nuestras cabezas tal como lo hacen cintas como Hereditary, The Witch o Midsommar. Y es que lo más perturbador de esta película, es que nos envuelve en una historia muy cotidiana, que se puede estar desenvolviendo a nuestro alrededor.

Una familia que se queda atrapada en una isla, en su propio confinamiento y dejando salir lo más perverso de cada uno. Por ello, a medida que avanza, nos damos cuenta porque lleva el título de ‘Algunas Bestias’.

Un punto relevante, es que la familia también resulta ser una metáfora de la sociedad chilena, pero que a su vez, funciona de manera universal. El poder, el clasismo y el abuso retratado en un solo lugar. Podríamos decir que los personajes más longevos de la cinta, representan al poder que oprime, quienes le siguen son el pueblo que busca surgir mientras es mirado en menos, y los más jóvenes representan la rebeldía y/o a la víctima.

Lo más brillante de la película es la forma de contarla. Algunas Bestias es muy cotidiana, no pasan muchas cosas, pero lo que pasa deja huella y tiene consecuencias. Lo que atrapa, es como Jorge Riquelme lleva a sus actores a una profundidad compleja de sus personajes pero los espectadores somos solo eso, somos un testigo que mira desde lejos y que no puede hacer nada. Nos envuelve en una incertidumbre que nos dejas perplejos y nos mantiene al filo de las acciones de sus protagonistas. No somos sus cómplices, no sabemos quiénes son, que piensan, cómo reaccionan hasta que los vemos accionar.

Algunas Bestias es una obra cinematográfica diferente en la filmografía del cine chileno. Su director trae un aire fresco que mejoró desde su anterior largometraje ‘Camaleón’.

Las actuaciones son una frustrante delicia. Alfredo Castro entrega uno de sus papeles más complejos exponiéndose a un límite. Paulina García por su lado, se muestra sólida. Mencionando a estos dos grandes y destacados actores, quien resulta brillar con su propia luz pese a ser su debut, es Consuelo Carreño. La joven actriz nos regala lo más potente de la película. Logra perturbarnos y por única vez en la cinta, aunque desde lejos, hacemos conexión con un personaje.

Otro gran acierto, es el juego de cámaras que nos deslizan y nos hacen viajar con cada accionar de la película. Desde viajar con ellos en una toma área hasta sentarnos en la cabecera de la mesa familiar. Todo acompañado de una musicalización esplendida de Carlos Cabeza, sumada la fotografía impecable de Eduardo Bunster y la dirección de arte de Patricia Figueroa, que entre tanta perturbación, nos dejan un respiro.

La familia que vemos en pantalla, es tan lejana, pero tan cotidiana que logra volarnos la cabeza. Algunas bestias, por su otro lado, es una invitación a reflexionar como sociedad. Esta sociedad silenciada y cómplice de sus malas prácticas. El quedarnos de brazos cruzados como espectadores que creen no poder hacer nada, tal como nos hace sentir su director en esta película, porque junto a sus protagonistas,  no nos dejan entrar en sus inconscientes, por lo tanto, debemos quedarnos sentados mirando como máquina la bestialidad humana.

Algunas Bestias tiene una dirección muy hábil, elegante y certera, que se mimetiza de manera perfecta con un elenco de lujo encabezado por los ya mencionados, Alfredo Castro, Paulina García, Consuelo Carreño, Gastón Salgado, Millaray Lobos, Andrew Bargsted y Nicolás Zarate.

La película tendrá premiere este viernes 20 y el sábado 21 de noviembre. Puedes adquirir tus entradas en www.puntoticket.com

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