No sé cómo partir. Siento que comencé viendo una película y terminé viendo otra. Pero sea como sea el caso, creo que ha sido una de las películas más interesantes que he visto este año, me refiero a La Sustancia (The Substance). La nueva creación de Coralie Fargeat no tiene miedo a ir directo a la yugular, presentando una crítica social que, lejos de ser sutil, te golpea en la cara. ¿Es eso malo? En este caso, no lo creo. Estamos hablando de una película que, con humor negro, terror y una estética grotesca, pone sobre la mesa la presión implacable que existe sobre las mujeres para mantenerse jóvenes y bellas.

Hablemos de la sustancia
La cinta arranca con la presentación de Elisabeth Sparkle (Demi Moore), una actriz que, al cumplir los 50 años, es despedida de su programa de pilates. En un principio, la historia parece simple: una mujer que lucha contra el rechazo de una industria que la desecha por su edad. Sin embargo, cuando aparece una misteriosa sustancia que promete rejuvenecerla, el panorama se torna turbio. Como era de esperar, hay un precio a pagar: el cambio debe realizarse cada siete días, alternando entre una versión «mejorada» de sí misma y su «yo original».
El horror del cuerpo como herramienta narrativa
Coralie Fargeat demuestra su maestría cinematográfica en La Sustancia (The Substance). La directora utiliza el horror corporal como un poderoso instrumento para perturbar profundamente al espectador. Las transformaciones de Elisabeth, lejos de ser triunfos, se revelan como derrotas enmascaradas de éxito. Esta dualidad se materializa a través del personaje de Margaret Qualley, quien interpreta a «Sue», la versión rejuvenecida de Elisabeth.
Lo que inicialmente se presenta como una «mejora» se convierte en una trampa existencial. Cada risa incómoda que Fargeat arranca al público es, en realidad, un logro narrativo que subraya la complejidad de su mensaje. La película no rehúye mostrar el cuerpo humano en sus formas más vulnerables y grotescas, y es precisamente esta audacia lo que la distingue en el panorama cinematográfico actual.
«La Sustancia» trasciende el mero espectáculo visual para ofrecer una reflexión incisiva sobre la obsesión social con la juventud y la belleza, cuestionando el coste real de perseguir una perfección inalcanzable.

Sin frenos y sin filtro
La Sustancia (The Substance) destaca por su audacia narrativa y visual. Fargeat se lanza de lleno en lo grotesco, entregando una sátira sobre el culto a la juventud que expone con claridad el daño psicológico y físico que provoca esa obsesión.
Demi Moore, en uno de sus papeles más arriesgados hasta la fecha, lleva su interpretación a nuevos límites. Su actuación revela una versión de sí misma tan vulnerable como feroz, ofreciendo una representación poderosa y multifacética. Por su parte, Margaret Qualley demuestra una presencia magnética en pantalla. Su personaje experimenta una transformación que va más allá de lo físico, adentrándose en lo emocional. Qualley no solo encarna el cambio externo, sino que también plasma magistralmente la lucha interna contra las expectativas que otros, y ella misma, proyectan sobre su cuerpo.
Al final del día, La Sustancia te deja con la sensación de que la belleza puede ser algo peligrosamente destructivo cuando se convierte en la única medida de valor. Y en un mundo que parece obsesionado con esa perfección inalcanzable, la película plantea una pregunta que resuena: ¿hasta qué punto estamos dispuestos a llegar?

Un viaje grotesco, pero fascinante
Quizás algunos critiquen su falta de sutileza, pero es precisamente esa brutalidad la que convierte a La Sustancia en una de las películas más intrigantes del año. La mezcla de horror corporal, comedia negra y crítica social es explosiva. Y aunque en momentos pueda parecer demasiado explícita, te mantiene pegado a la pantalla. Fargeat lo vuelve a hacer, creando una película que, aunque incómoda, no puedes ignorar.
¿Es perfecta? No. Pero en un año donde el cine de terror ha sido más de lo mismo, La Sustancia es un respiro de aire fresco. Te deja con una mezcla de repulsión y fascinación que durará mucho después de los créditos finales.
La Sustancia (The Substance) ha sido una de las películas más comentadas de SANFIC 2024. Y desde Mundo Películas te contamos que podrás verla en cines a partir del 19 de septiembre y próximamente también estará disponible en streaming en MUBi.













