El Festival de Cannes 2024 fue el escenario del estreno mundial de «Kind of Kindness«, que se realizó este 17 de mayo. La nueva película de Yorgos Lanthimos, el cineasta griego que siempre nos sorprende con su visión única y provocadora. En esta ocasión, el director nos presenta tres historias entrelazadas que exploran la oscuridad de las relaciones humanas, la obsesión y el control.
La primera historia, es la que expone una estructura cinematográfica más convencional. Lanthimos nos sumerge en la vida de un empleado (Jesse Plemons) cuya existencia está completamente controlada por su jefe (Willem Dafoe). La dinámica de poder entre ambos personajes se vuelve cada vez más opresiva, llevando al empleado a una espiral de desesperación y cuestionamientos sobre su propia identidad.
En la segunda historia, Plemons y Stone interpretan a una pareja que se reencuentra tras un largo período de separación. La mujer (Stone) regresa transformada, y el hombre (Plemons) se niega a creer que sea la misma persona. La historia toma un giro inesperado cuando la mujer, en su afán por demostrar su identidad, se somete a las exigencias cada vez más absurdas de su pareja.
La tercera historia, la más extensa y experimental (y mi favorita por ello), nos adentra en el mundo de una secta liderada por los personajes de Dafoe y Chau. Plemons y Stone interpretan a una pareja que forma parte de este grupo, donde la sexualidad y la búsqueda de la identidad se entrelazan de manera perturbadora. La historia se desarrolla en un crescendo de situaciones bizarras y desconcertantes, desafiando las expectativas del espectador.
¿Algo que une las 3 historias? Evidentemente el cast de la película, pero por otro lado, el fiel estilo que ha demostrado su director en sus últimos trabajos; Oscuridad pero cargado de comedia negra. En eso, mantiene mucha relación con Poor Things.

Los personajes que nos presenta son complejos y distantes, en el sentido de que como espectador, se nos hace difícil descifrar sus motivaciones. Kind of Kindness no ofrece respuestas fáciles ni juicios morales, sino que nos invita a reflexionar sobre la naturaleza humana y las dinámicas de poder que se establecen en nuestras relaciones, por supuesto, incluidas en el ámbito sexual.

El estilo visual de «Kind of Kindness» es simple pero deslumbrante a la vez. La fotografía a manos de Robbie Ryan, nuevamente son impecables. La dirección de arte y el vestuario crean atmósferas opresivas y claustrofóbicas que reflejan a la perfección el estado emocional de algunos de sus personajes, que por otro lado, es completamente lo contrario, el vestuario busca opacar lo que esconden sus cabezas. La banda sonora, minimalista y perturbadora, añade una capa adicional de tensión y misterio.
Emma Stone, en particular, demuestra una vez más su versatilidad y su capacidad para transformarse en la pantalla. Sus personajes en «Kind of Kindness» es muy diferente a los que ha interpretado en sus anteriormente en su carrera, siendo lo más cercano su rol de Bella Baxter en Poor Things con el mismo director. Esto demuestra su talento para adaptarse a diferentes registros y desafiarse a sí misma como actriz.
«Kind of Kindness» es una película inquietante, provocadora y que divide a la audiencia. Una propuesta ambiciosa del director. En esta pasada, Yorgos no defrauda pero tampoco logra convencer. De lo que no hay dudas, es de que el Lanthimos te mantiene alerta desde la incomodidad, y del morbo que nuestra propia oscuridad nos obliga a mirar.













