A teatro lleno se realizó la premiación de SANFIC21: caras expectantes, aplausos tras aplausos, los ganadores subían y bajaban, y las fotos abundaban. Pero, al igual que todo en la vida, nada es para siempre y un término no es más que un nuevo comienzo.
En esta ocasión, el cierre del festival lo protagonizó la directora argentina, Agustina Macri junto a la omnipresencia de la actriz chilena, Lux Pascal, en el Teatro Oriente de Santiago. Tras unas palabras de la directora, dio inicio al estreno de su última película, “Miss Carbón”.
Un film inspirado en Carla Rodríguez, la primera mujer trans minera en Río Turbio, en la Patagonia argentina.
Vamos a lo que nos convoca
No hay historia que no merezca ser llevada a la pantalla grande, pero también, hay algunas que urgen. En un austero pueblo minero ubicado en los recónditos bosques de la Patagonia Argentina, la bohemia se deja caer junto a luz de la luna en un pequeño prostíbulo liderado por mujeres trans, y visitado con frecuencia por los mineros del carbón.
Desde un inicio nos presentan a Carlita, encarnada por Lux, quien a lo largo del film no dice mucho por medio de la palabra, pero las acciones y expresiones de la protagonista nos permiten descubrir ese mar de sentires que se esconde. Ella es vista como la oveja negra de la familia: al ser trans, es desplazada de su hogar por órdenes de su padre y hermano, ambos obreros en la mina.
Por su parte, la madre sufre en silencio, su actuar pasivo se vuelve cómplice en esta tragedia, y su hermana parece ser la única que intenta mover la balanza. Carlita es esa mujer problemática a los ojos de los otros, los comunes, recordemos que esto se sitúa en un pequeño pueblo minero al sur del mundo, por lo que el conservadurismo es ley.
Atrapada en la nada, ahoga las penas en el sexo casual y vive la noche junto a su única contención y amiga. Sin un sentido claro, perdida en sus contradicciones, es cuando decide entrar al club nocturno.
Retratar lo cotidiano
Se agradece la sinceridad, pues en ningún momento se evidencia una sobreexplotación del clímax que lleve la tensión exagerada, todo lo contrario, ya que se manifiesta como un reflejo de las fallas de un sistema que legisla bajo simbolismo con poco y nada de materialidad.
Un aspecto que sí debo reconocer que se vislumbra débil es el desenlace anticipado. La resolución del conflicto avanza fugaz, lo que deja bastantes interrogantes y ganas de un desarrollo más complejo y elaborado que haga justicia al resto de la historia.
Fuera de ello, es una producción potente, que aborda temas complejos y que son más cercanos de lo que uno pueda creer. Tal vez en el imaginario no estamos tan alejados de ser un pequeño pueblo minero al sur del mundo.
Más que un buen rato, encuentra su hogar, ya que es recibida por mujeres que sufren las mismas contradicciones, vulneraciones y dolores. Escondidas sobreviven en comunidad y dan ese empujoncito a Carlita, para que cumpla sus sueños, que es trabajar como mujer al interior de la mina. Ahí en adelante, todo es un va y ven, un tira y afloja, sopesa sus conflictos internos y, a medida que avanza la historia, es forzada por la cruda realidad a conquistar sus derechos.
El relato resulta demasiado genuino, compuesto por aquellas experiencias significativas que forman a la protagonista. Dolores, triunfos y amores que asume con firmeza, ahí Lux logra transmitir por medio de lo paraverbal. Un punto para ella y para el guion realizado por Erika Halvorsen.
La Patagonia
La fotografía y locaciones presentan una construcción provechosa que entrega detalles y aspectos únicos a “Miss Carbón”, aunque no esperes composiciones complejas y desafiantes. Ellas, cumplen su cometido. La austeridad, los peligros, la soledad se siente al ver este film. Nos inmiscuimos en el pueblo minero de Río Turbio, lo que permite generar esa conexión y cercanía con la historia.
La pertenencia
El ser humano es un ser social de por sí, y que, además, requiere de un sentido movilizador. Con la ausencia de estas, la existencia puede volverse un laberinto que ahoga el rumbo. El estreno de Agustina Macri explora esta ausencia que rápidamente es subsanada por el sentido de pertenencia entre iguales. Las mujeres trans son retratadas como un grupo social que sobrevive en la bohemia del pueblo, en comunidad se enfrentan a la discriminación a través del cuidado mutuo, forjando un nuevo sentido de lo que es la familia.
Entre las sombras, esta familia sufre un arco narrativo que las posiciona a la ofensiva. Mostrarse, hacerse escuchar y hacer ver al mundo que existen. Presenciar ese arco es de absoluta riqueza documental, la cual emerge como un reflejo de la realidad, pues los crímenes de odio, los anhelos legislativos y la discriminación, no son solo cosa de la ficción.
“Miss Carbón” es un biopic necesario, que explora una historia potente, próxima y también contingente a los tiempos político-sociales actuales. Es un gusto ver nuevamente a Lux Pascal frente al lente, junto a Romina Escobar, Laura Grandinetti, Paco León, Lautaro Zera, entre otros. Recomendada, pero véanla con paciencia y altura de miras, pues es un reflejo de contradicciones bastante cercanas.













