Malcolm McDowell resumió que trabajar con el destacado director para ‘La Naranja mecánica’ fue un infierno.

A Clockwork Orange, conocida al español como La Naranja Mecánica se estrenó en 1971 bajo la dirección de Stanley Kubrick. Hasta el día de hoy es considerada una obra maestra, y por supuesto, materia básica para un cinéfilo.

Como en toda gran película hay cosas que los espectadores no alcanzan a conocer, ya sea sobre detalles de producción, cosas ocultas en la película, entre otras cosas. Para la película protagonizada por Malcolm McDowell no fue la excepción, pues la cinta esconde detalles oscuros que muchos no conocían.

El interprete de Alex DeLarge que hoy tiene 75 años, reveló en un ensayo a The Guardian, la cruda experiencia que fue trabajar con el fallecido director.

El actor confesó que la formula que usó con el director para poder convertirse en DeLarge, fue consumir un sinfín de contenido violento. Pasó 9 meses con Stanley Kubrick previo a rodaje “Viendo películas violentas todos esos días. Eran película horrendas: campos de concentración, cadáveres apilados… Él pensaba usarlos en la secuencia del tratamiento, donde a Alex se le da terapia de aversión.”

Cualquier persona que conozca la película, viéndola o no, al pensar en ella recuerda la escena o imagen en donde los ojos de Alex son sujetados con pinzas para obligarle a ver imágenes que pasan rápidamente frente a la pantalla. Grabar esta escena no fue una experiencia divertida para el actor.

Escena A Clockwork Orange

El actor reveló: “Mientras grabábamos, las pinzas se escurrían por mis párpados y me arañaban la cornea”, también contó que el director contrató a un doctor para que le anestesiara los ojos, ya que Malcolm McDowell se estaba negando a usar las pinzas. “Cuando se me pasó el efecto de anestesia, estaba tan adolorido que empecé a darme cabezazos contra el muro. Pero Stanley estaba más preocupado sobre cuándo podría grabar la siguiente toma.

McDoweel también confesó que fue estafado por Kubrick. Le había solicitado 100.000 dólares más el 2,5% de la caudación en taquilla, pero el director se negó. Luego, Warner Bros conversó con el actor, diciéndole que ellos le habían dado el porcentaje de la taquilla de 2,5 para el actor, pero el director jamás se lo entregó.

“Sabía que no me pagaría. Fue una terrible manera de tratarme después de todo lo que le había dado, pero lo superé. Hacer esa película me ha puesto en la historia del cine”, concluyó Malcolm McDowell.

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