Lo primero que me llamo la atención de ‘El Vasto Territorio’ para añadir a mis lectura, era su sinopsis de un suceso que destruye las tierras del sur de Chile, pero que se replica a lo largo del mundo. La deforestación industrial es parte de un capitalismo grotesco que ataca nuestra naturaleza con fines monetarios que no tiene intenciones de parar y detener el presagio cumplido del fin de la tierra debido al cambio climático. Ahora, si hablamos de cambio climático, son más las variantes que podrán fin a nuestro planeta.

Simón López hace una interesante mezcla de desastres ambientales que se cruzan con la ciencia, culminando en un impactante relato lleno de metáforas con los efectos nocivos que produce el monocultivo en los territorios. Su novela, a pesar de ser una ficción, se mezcla con muchos temas reales que se suman a las problemáticas de la zona de conflicto mapuche.

El Vasto Territorio inicia con frases llena de poética que ligan al ser humano con el disfrute de las cosas simples que nos regala la naturaleza, y donde poco a poco, nos vamos metiendo de lleno en está historia cargada de motosierras e injusticias para el planeta y quienes vivimos en ella. Divido en dos historias, nos enfrentamos a la historia del trabajador que es afectado por un hongo que proviene de los eucaliptos, y la bióloga que estudia el comportamiento de los hongos, proyectando una aguda reflexión sobre el impacto medioambiental de la industria maderera.

“Miró a lo lejos. La plantación parecía dibujar el horizonte. Apoyó la cabeza en el tronco del árbol. El mundo es un asunto perdido, pensó mientras oía el viento y el arrullo de las hojas le cerraba los ojos.”

Por otro lado, López mencionó recientemente en una entrevista, que su novela también fue una excusa para investigar en todo lo que sucede en el sur de Chile. El Estado defendiendo y cuidando el negocio de las forestales, mientras se siguen violando los derechos humanos, principalmente del pueblo Mapuche. Sabiendo esto, la analogía de cada una de sus páginas se vuelve aún más interesante, con una trama ficticia que termina en una comunidad entorno a este hongo. Esta mezcla de sucesos reales disfrazados de ficción, son lo que convierten a El Vasto Territorio en una lectura urgente, informativa, que para la mayoría de los que viven en la centralización del país, suele ser difícil de imaginar. Los daños medioambientales producto de las grandes empresas, es algo que viene afectando a las personas en distintos territorios del país y del mundo. Es por eso que la lectura se termina convirtiendo en una ficción que no se escapa de la realidad. Esa es en parte, la genialidad que encontramos en estas 153 páginas.

El escritor genera una interesante reflexión que debemos unir con las dos historias que se mezclan en su novela. El como afecta la industria maderera en nuestro país a las personas y a nuestro ecosistema, son parte del análisis que debemos deducir con inteligencia para captar el mensaje que El Vasto Territorio nos quiere entregar.

Un lectura rápida, dinámica, entretenida y de cierta forma, devastadora.

El Vasto Territorio

Forestales, daño ambiental, daño a una ciudad, amenaza de un hongo. Todo eso y más ¿Dónde lo encuentran? En la elogiada novela de Simón López Trujillo.

Esta primera novela de Simón López Trujillo trenza con inteligencia dos historias —la del trabajador afectado y la de una bióloga que estudia el comportamiento de los hongos— para proyectar una aguda reflexión sobre el impacto medioambiental de la industria maderera.

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