Después de ver la película del director Felix Van Groeningen, ‘Beautiful Boy’, terminé literalmente con la boca seca y aunque a esta cinta no le ha ido tan bien con la crítica, tengo que ponerme del lado de ella por dos razones: La primera, considero que el director es inteligente al no caer en los clichés que pueden surgir del tema de la adicción, y la segunda se deriva de esta, y es que, al centrar el argumento en la relación entre padre e hijo, las emociones afloran naturalmente y están llenas de verdad.

El punto más fuerte del filme está en su poderoso guión, y digo poderoso porque está muy bien escrito, pues ágilmente las dimensiones de todos los personajes alcanzan la emocionalidad fuerte y rápidamente. Esto trasciende a una entrega en la que las actuaciones son muy buenas, Steve Carell, nos muestra a un padre muy tierno pero perdido ante no saber cómo ayudar a su hijo, la curva argumental de este llegará cuando deberá afrontar esa realidad; y por su parte, Chalamet hace un personaje tan notable, que demuestra que está en el camino de convertirse en el actor de actores de esta generación.

Los personajes secundarios no quedan desdibujados como tiende a suceder en cintas con argumentos tan centralizados a los personajes principales, contrario a eso, cada una de las personas que intervienen en la historia lidian con sus propias emociones a partir del problema primario. Este es un punto que merece su aplauso, estoy seguro que cada personaje será recordado al final del filme, gracias a que todos son perfectamente identificables.

Adicional a esta magnífica mezcla entre guión y actores, está la sensibilidad de la dirección que a lo largo del filme crea secuencias cautivadoras que están compuestas por un buen ritmo y una elección estupenda de la banda sonora que acompaña a dichas escenas. Esta es la razón que hace que la cinta vaya de menos a más, inclusive aún con ese ciclo repetitivo de la condición del adicto que cae en el juego de sobriedad y recaída.

Para concluir, pienso que es una de las mejores películas del año y más allá de si logrará algún premio o no, es definitivamente un filme que hay que ver y que disfrutarán mucho los amantes del cine independiente.

Por: Marcelino Cuéllar Castro – Ig, Tw: @marcelinocc16

Comentarios

Comentarios