La actriz francesa, Eva Green, se ha caracterizado por interpretar personajes que son bastante oscuros, llevados al estilo femme fatale. La mayoría de ellos por lo general, son envueltos en historias de oscuras, que en el fondo son historias de amor y muchas heridas.

Desde sus inicios, en el drama The Dreamers (2003), se destacó por darle un giro político a su personaje, puesto que, para Eva Green, las interpretaciones vacías no existen. Luego de esa película, ella comenzó a trabajar en papeles más serios y sombríos, donde en su mayoría, personifica el dolor, la angustia, la tristeza, la maldad y la obsesión de manera magistral.

Actuar no es el único interés de Eva, sino que posee un profundo interés por la narrativa y la poesía, dado que la clave para ella es sentir, de la manera más veraz posible, cada emoción para otorgar credibilidad a cada uno de sus personajes.

En profundidad, la actriz se ha empoderado en todos sus filmes, juega con la sensualidad, pero siempre apuntando a rasgos caracterizados como masculinos, lo que la ha llevado a rechazar múltiples ofertas que no encajan con sus intereses, puesto que se estereotipa mucho la actuación en el cine siendo mujer.

Para Eva Green, la actuación es su manera de conectar con aquello que le incomoda, con sus miedos, secretos y oscuridades, donde trata de exponer al máximo su timidez para despojarse de ello y liberarse de su propia personalidad. Esto es muy distinto a lo que es Eva en la vida real, ella es muy reservada, de hecho, en múltiples entrevistas ha confesado que su timidez la limita a dialogar o acercarse a la gente, por lo que su trabajo destaca mucho más, dado el esfuerzo que pone en llegar a su propio límite.

Cuando comenzó a trabajar en las películas de Tim Burton, explora su rareza interna, ese rasgo inadaptado de antihéroe que la caracteriza. Siendo Burton, uno de los autores más originales del Hollywood actual, ya que ha creado universos marcados por la mitomanía y una imaginación desbordante de notable impronta visual, donde selecciona cada historia, muchas de ellas con un humor negro, donde hace que lo raro y feo, sea cotidiano, observable, aceptable y menos temerario.

La evolución de la carrera de Eva Green busca ser más independiente, un poco más asociada al thriller y thriller psicológico, historias más maduras, que demuestren un dolor interno, profundo, con una doble lectura, que resulta en personajes heridos.

Este es el caso de la serie de suspenso Penny Dreadful (2014), donde interpreta a Vanessa Ives, una médium en la época victoriana, que posee habilidades oscuras y que guarda en su interior los fantasmas del pasado. Con muchos secretos por descubrir en el horizonte, Penny Dreadful se alza como una serie de terror clásico del siglo XIX que los aficionados no deben perderse. 

Con esta serie, Eva Green se consagra como la magnífica actriz que es, con una fuerza interpretativa sólida que promete devolver al cine, papeles complejos y matices muy entretenidos si te gusta disfrutar del imaginario del horror.

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