Es el tercer capítulo de la quinta temporada de Black Mirror, la serie de Netflix que se ha destacado por ser bizarra, atrevida, incómoda y hasta desagradable a ratos. Pero lo que sí podemos decir es que en general, ha destacado en la crítica por ser una serie original en su guion narrativo y en sus puestas en escena.

Habiendo aclarado esto, hablemos de Ashley O. Ashley O es una cantante norteamericana protagonizada por Miley Cyrus, de quien se habló mucho este último tiempo pues, antes de que se estrenara su capítulo, había mucha expectación en torno a su aparición. Pues bien, Ashley O es la ídola de miles de adolescentes, no muy lejos de lo que es Miley en la vida real.

Para complementar su carrera como cantante, la tía mánager de la chica, opta por lanzar un producto único al mercado que consiste en un juguete robotizado, que se supone ser el alter ego de Ashley O, pues, además, su voz proviene de la voz original de la cantante. Lo particular de este accesorio es que, tiene una personalidad propia, muy amigable y convincente.

En el capítulo, Rachel, una adolescente pide como regalo de cumpleaños la muñeca Ashley Too, para sentirse más acompañada, ya que en realidad no tiene muchos amigos. La historia transcurre y la muñeca se va haciendo protagonista de distintas maneras, posee una capacidad interactiva tan real, que puedes tener una conversación con ella como si fuera una amiga de verdad.

Hasta aquí el relato es bastante lineal, hasta que, se muestra el lado más oscuro de Black Mirror cuando nos damos cuenta que en realidad Ashley O no quiere ser cantante de pop ni famosa por ello, hablamos de una chica esclavizada por su tía, quien sólo quiere conseguir dinero a costa del talento de su sobrina. Pero la oscuridad no llega hasta ahí, una vez que Ashley O se rehúsa a continuar siendo una marioneta y lo manifiesta abiertamente, su tía toma medias, la envenena para poder manipularla.

Con Ashley en coma inducido, queda el camino libre para el equipo y para la mánager, quienes deciden continuar explotando el talento de la chica, una vez que descubren que su mente aún puede manifestarse. En ese sentido, comienza una nueva industria para la carrera de Ashley, donde con la ayuda del sonidista, las ideas que Ashley O aún tiene en la cabeza y los registros de voz que hay, se pueden producir canciones pop. Lo bizarro no termina ahí, Ashley Too, la muñeca es sacada del mercado, pero la de Rachel continúa en casa y comienza a tomar vida propia y repentinamente se autodefine como Ashley, por lo que es ella quien, a través del accesorio, comienza a comunicarse con Rachel y su hermana, para que ya ayuden a recuperar su cuerpo y su vida.

Hasta aquí tenemos la cuota Black Mirror, pero lo que muchos han manifestado en redes sociales no está muy lejos de ser cierto. Si bien la serie estrella de Netflix nos ha impactado otras veces, este no es el caso de la quinta temporada. Se ha dicho que la plataforma perdió el horizonte, que la serie ya no tiene la misma calidad. En el área de producción, yo difiero, porque la temporada está muy bien hecha, musicalización de primer nivel, escenografías, interpretaciones, etc. Sin embargo, la aparición de Miley en este capítulo generó tal expectación que ciertamente, esperábamos más oscuridad. En un primer momento la actriz no tiene gran protagonismo en el guion, sus apariciones son lisas, sin emoción, algo lamentable si la comparamos con su interpretación en la película ‘La última canción’, donde su personificación fue aplaudida por la opinión pública debido al alto contenido emo-dramático. En este caso, no podemos decir que el papel de Miley nos haya dejado boquiabiertos en un buen sentido, es decir, cuando ella se levanta de la cama, recuperando absoluta consciencia, luego de permanecer en un coma inducido y sale caminando, bueno, es algo para criticar.

En resumen, este capítulo en particular nos deja la sensación de que no ha sido suficiente, nos falta un estímulo, un disparo en la cabeza, el cuestionamiento, el asombro. Tal parece ser que estas no son historias nuevas sino historias tecnologizadas que debieran impactarnos, pero no lo hacen. Una vez visto el capítulo, nada queda en la memoria colectiva, nada más que decepción y el sentimiento de que Black Mirror es hoy, la sombra de lo que alguna vez fue.

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