La película narra las tragedias que caen sobre una pareja de ancianos, Wilka y Phaxsi, que viven en lo alto de la cordillera peruana, que llevan años esperando el retorno de su hijos, quien abandona sus raíces por la gran ciudad. La historia tiene muy integrada la cultura, idioma y tradiciones, que retrata los acontecimientos de manera poética en un peculiar estilo documental, con largos planos que muestran la belleza de las montañas y que le da una atmósfera mágica a esta tragedia. Es una historia que toca los temas del abandono de los padres y el abandono de las raíces, vistos desde una pareja alejada de todo y abandonados por un hijo que aún creen volverá. Es un relato desgarrador, que nos enseña también un lado fantástico, donde juegan los dioses, las tradiciones y los sueños.

Es una película de la cual uno sale con el corazón pesado, luego de acompañar a los ancianos en su desgracia, deseando al igual que ellos el regreso de su hijo. Los planos lejanos y estáticos crean una imagen limpia y con un carácter contemplativo, como si realmente se estuviera ahí, mirando a la pareja realizar sus labores del día a día y como de un momento a otro las desgracia comienza a arruinar la paz que existió en un inicio. Es este realismo dentro de la ficción lo que causa una reacción de empatía hacia los protagonistas, que el espectador conoce en su intimidad, hasta el punto de adentrarse en un momento en los sueños de Phaxsi. Ambos personajes son profundos, con una fuerte unión como pareja que les permite sobrellevar la difícil vida en el altiplano, unión que se pone a prueba una vez las cosas comienzan a ir mal, pero que de todas formas se mantiene fuerte hasta el último minuto del filme.

Es una película con un mensaje profundo y un final abierto que dejará pensando a más de uno. El film tanto estética como narrativamente ofrece una propuesta refrescante que le otorga un aura única, haciendo que tanto la historia como la fotografía sean imposibles de verse una sin la otra. Es también a causa de la selección de la fotografía y estética minimalista del relato que la mayor complejidad la lleva la historia, que tiene su fuerte en el lado emocional. El diálogo por su parte tiene un sonido peculiar en cuanto a la entonación y ritmo, que parece moverse al son de la película de manera pausada, con una melodía única que le otorga el idioma.

Por Victoria Torres

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