Su nombre era Sally Horner y tenía sólo 11 años cuando un depredador sexual emprendió junto a ella una huida que duró más de un año y medio. Engaños, amenazas y violaciones reiteradas marcaron este caso de mediados del siglo XX, el cual inspiró la famosa novela de Vladimir Nabokov y el más actual libro de investigación escrito por Sarah Weinman.

El libro de Weinman relata cómo la tarde del 13 de junio de 1948, Sally Horner fue raptada por Frank La Salle, un pedófilo de 53 años que acababa de salir de la cárcel tras cumplir condena por “intimidad forzada” con varias menores de edad. Juntos y durante dos años, recorrieron gran parte de los Estados Unidos en un viaje donde La Salle se presentaba en público como el padre de Sally. Eso, hasta que fue detenido en marzo de 1950.

Su captura fue cubierta por los medios con titulares como “Rescatada tras dos años de cautiverio” y “Secuestrador arrestado por cargos federales; niña cuenta su historia”.

Cinco años después, Nabokov escribía su versión de la historia, donde el psicólogo ficticio John Ray, Jr. cuenta que recibió un manuscrito titulado «Lolita», o «La confesión de un viudo blanco», firmado con el seudónimo de Humbert Humbert, un autor que murió en la cárcel por una trombosis coronaria.

El texto cuenta que Humbert es un profesor de literatura francesa que viaja a los Estados Unidos, donde se casa con la viuda Charlotte Haze, solo para estar cerca de su hija, Dolores (Lolita), de 12 años. Charlotte fallece y él queda a cargo de la menor, con quien entabla una relación de pareja. Durante dos años la mantiene en cautiverio viajando por todo el país, parando en hoteles de mala muerte y sin mandarla al colegio.

El libro de Nabokov fue elegido por la revista Time como una de las 100 mejores novelas de habla inglesa publicadas entre 1923 y 2005. Publicado en 1995 “Lolita “se convirtió en uno de los textos más controversiales del siglo XX. Unos años después, Stanley Kubrick llevó la historia al cine. A pesar del tiempo que había pasado desde la publicación del libro, el interés del público por los detalles de la película obligaron a que la producción se desarrollara fuera de Estados Unidos.

Nabokov estuvo muy ligado a la producción, trabajando codo a codo con Kubrick. De hecho, escribió el guión original de la película, aunque este contenía más de 400 páginas y debió ser alterado significativamente por Kubrick y el productor James Harris. Además, la actriz seleccionada para el rol protagónico fue un acuerdo entre el escritor y el director. Los dos hombres consideraron que Sue Lyon era la indicada para el papel luego de audicionar a más de 800 niñas.

Harris comentó sobre la elección que “sabíamos que teníamos que hacerla un objeto sexual – no podía tener comportamiento de niña. Si la hacíamos un objeto sexual, todos en la audiencia tenían que comprender el por qué alguien querría abalanzarse sobre ella”. Este punto fue muy discutido por el equipo realizador y fue quizás el único arrepentimiento de Kubrick. “Creo que no dramaticé lo suficiente la obsesión sexual de Humbert sobre Lolita. Muchos se dieron cuenta muy rápido que lo que Humbert sentía por Lolita era amor y en la novela eso se revela hasta el final”, concluyó.

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