El debut de la escritora es aclamado por la crítica por lo atrapante de su historia.

La periodista Londinense siente fascinación por las brujas de Pendle, es por eso que la retrata por medio de su primera novela: Las Brujas. Un libro que podemos disfrutar desde la perspectiva de Fleetwood, una joven casada que ha quedado embarazada por cuarta vez, aunque en los tres anteriores ha sufrido de abortos. Ahora, la mujer de diecisiete años, está dispuesta a lo que sea con tal de poder dar a luz, aunque podría no sobrevivir a este embarazo.

Está es una historia bastante linda, donde podemos ser testigos de la amistad de dos mujeres, en medio de supersticiones y medios que atormentaban e invadían a las personas de la época. En medio de esto, en un paseo en el bosque, se encuentra con una curandera que promete entregarle ayuda en el difícil parto que le espera. Pero son malos tiempos, y el rey Jacobo I comienza una caza de brujas, donde toda mujer con conocimientos médicos se convierte en sospechosa.

Uno de los puntos interesantes de Las Malditas, es mirar el entorno y la vida de Fleetwood. Una mujer que parece muy insegura en un comienzo y que es ajena a las propias decisiones de su vida. Para la época, ella no sufría tanto como pudieron hacerlo otras mujeres, pero eso no quita que ella fuera el instrumento de quienes la rodeaban: Sus padres la casan a los 13 años y su marido es quien administra su fortuna, siendo así, una joven aislada de su propia vida.

Fleetwood es quien nos cuenta su propia historia y desde su punto de vista. Nos entrega información de lo que ella sabe, conoce, piensa y lo que siente. Y desde ahí somos los testigos de su propio descubriendo y como comienza con su evolución.  

Las Malditas de Stacey Halls, es un libro de ficción histórico, que nos invita a conocer una época. Descubrir cómo eran realmente los juicios de brujas de Pendle a comienzos del siglo XVII.

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