Te hablamos de Game of Thrones sin spoilers mayores

Cuando eres considerada como una de las mejores series de todos los tiempos es normal que puedas llegar a decepcionar a algunos fanáticos, pero el caso de GOT llega más lejos que eso…

Al estreno de la octava y última temporada el autor de la saga de Canción de Fuego y Hielo, George R.R. Martin, confesaba como el hecho de que la serie se hubiera adelantado a su obra le traía sentimientos encontrados. Y no es para menos, durante las primeras temporadas –las cuales estaban fuertemente influenciadas por los acontecimientos narrados en los libros- la producción de HBO gozaba del amor del público y de la crítica especializada. Pero esos días fueron hace mucho.

No sería la primera vez que un producto serializado para la televisión tenga un bajón de calidad a medida que las temporadas avanzan; el ejemplo mejor recordado es Lost de la cadena ABC, que en su día fue todo un hito de la pantalla chica y capítulo a capítulo se narraban eventos tan descabellados que hicieron que muchos fans decidieran abandonar la isla.

Desde la temporada cinco y especialmente la séptima y octava temporada, Juego de Tronos se ha visto bajo la lupa de analistas que señalan sus constantes agujeros en el guión, personajes actuando en contra de las motivaciones que fueron establecidas temporadas anteriores o hasta en detalles técnicos como la pobreza de la dirección de fotografía con un capítulo que prácticamente no se ve nada (La Larga Noche, 8×03).

Y ya no es solo que los fanáticos cada domingo por la noche se reúnan en foros de internet a debatir teorías de qué podría pasar para luego quejarse de la pobre ejecución que se ve en la puesta en escena. Actualmente la serie recibe una penosa aceptación de solo el 46% en Rotten Tomatoes, para ser la temporada final y uno de los eventos más importantes de la televisión moderna es bastante alarmante.

La valoración de los episodios de la presente temporada disminuyen en puntaje semana con semana pasando del 92% para Winterfell (8X01) hasta un 49% para Las Campanas (8×05). Lo que podría recibir el siguiente (y ultimo) capítulo de la serie podría incluso afectar los diferentes spin-off que HBO venía planeando desde hace año al ver el éxito que significaba la serie el cual, con el tiempo, se ha ido apagando.

La sensación que deja no es muy buena y el final podría decepcionar a todos esos fanáticos que ven como 80 horas de su tiempo se ven terminadas en un final anticlimático. Porque ya no es sólo que  la serie tenga profundos problemas en su guión que se han ido abriendo paso hasta mostrar el interior defectuoso de una narrativa poco planificada, sino que los showrunners están tan desesperados por terminar que se les olvida quitar un vaso de café del set, mover toda una ciudad costera hacia tierra adentro o no tener suficiente presupuesto para una escena emotiva con Ghost en CGI aunque la temporada anterior incluyeron toda una batalla con un oso polar zombi.

Al menos queda la satisfacción de que si el final no es de nuestro agrado, aún quedan los libros. Eso de que Martin los termine, claro.

Comentarios

Comentarios