La ciencia ficción es un género que desde que nació con el clásico de Mary Shelley, Frankenstein, ha cautivado la mente de los autores que imaginan las posibilidades y problemas que la ciencia y la tecnología pueden traer y cuál sería su relación con la vida humana.

En el cine ha sido un género extremadamente redituable y amplio con películas famosísimas como Terminator o la saga Avengers, pasando por los clásicos de Blade Runner o Matrix. Pero las posibilidades del genero van más allá; así que para aquellos en conocer los límites de la imaginación les traemos 10 films no tan famosos que no se pueden perder. 

The One I love (2004) –Charlie McDowell

Sophie y Mark están casados, pero su matrimonio está a punto de desmoronarse. Por orden de terapeuta, y para intentar salvar su relación, deciden pasar un fin de semana en una idílica casa de campo.

The One I Love es ciencia ficción de la buena. No necesita grandes presupuestos ni locaciones fantasiosas y futurísticas para explorar diversos temas propios de la narrativa sci-fi en un entorno que tira más a la comedia romántica pero que a su vez es un puzzle inversivo al que poco a poco se le van añadiendo nuevas piezas.

Solaris (1972) –Andreí Tarkovsky

Un científico es enviado a la estación espacial de un remoto planeta cubierto de agua para investigar la misteriosa muerte de un médico. Adaptación del clásico de ciencia-ficción del escritor polaco Stanislaw Lem.

Solaris, así como toda la filmografía del soviético, no es una película fácil de acceder, probablemente más que la mítica 2001: Odisea en el Espacio de Stanley Kubrick a la cual suele rivalizar. Dentro de la belleza poética de sus imágenes esconde un profundo análisis sobre la vida, el conocimiento y la naturaleza humana, pero para desentrañarlos hay que nadar hacia lo profundo de un mar de aguas turbias. Para aquellos que lo consigan habrán experimentado una de las experiencias fílmicas más importantes de su era.

Upstream Color (2013) –Shane Carruth

Casi nueve años después de su aclamadísima ópera prima, “Primer”, Carruth vuelve a ponerse tras la cámara -y vuelve a ejercer de guionista, compositor y director de fotografía- para contar la historia de un hombre y una mujer que se atraen el uno al otro para verse enredados en el ciclo vital de un organismo inmortal. La identidad se vuelve una ilusión mientras luchan para unir los fragmentos perdidos de sus destrozadas vidas.

Hablando de películas densas, Upstream Color es un poco más de eso. Con una fotografía impecable, un diseño sonoro que se llevó todas las palmas y un guión tan inteligente como el de la famosa Primer, Carruth nos ofrece una joya experimental desbordante y compleja a nivel estructural que va a exigir a tus sentidos y a tu intelecto para poder desvelar la trama.

High Life (2018) –Claire Denis

Un grupo de condenados a muerte se dirige, en una nave espacial, hacia los confines del sistema solar porque forman parte de un experimento científico con el que se pretende investigar los agujeros negros.

En el futuro se desarrolla un experimento en el que un grupo de reos condenados a muerte son lanzados al espacio para reinsertarse. O al menos esa es la versión oficial. Para todos aquellos que dudaban de la capacidad actoral de Robert Pattinson, High Life es una propuesta diferente a las películas de exploración espacial que apuesta por una atmosfera tan densa como tensa. Para algunos es una película opaca y agobiante, pero definitivamente no es más de lo mismo.

eXistenZ (1999) –David Cronenberg

Esta película refleja una sociedad en la que los diseñadores de juegos son venerados como ídolos, y los jugadores pueden entrar orgánicamente en los juegos. Alegra Geller es la autora de Existenz, el juego más original, porque impide a los usuarios distinguir los límites entre la realidad y la fantasía.

Ésta podría ser la mejor película sobre videojuegos jamás hecha, no sería raro viniendo del maestro del body horor: David Cronenberg. Pese a lo horroroso que muestra en pantalla y lo horroroso que oculta en la exploración de sus temas (ya era un pionero en teorizar sobre las realidades inmersivas mucho antes que Black Mirror) logra regalarnos una película interesante y divertida de ver.

Dark City (1998) –Alex Proyas

John Murdoch se despierta solo en un extraño hotel y comprueba que ha perdido la memoria y es perseguido como el autor de una serie de sádicos y brutales asesinatos. Mientras intenta juntar las piezas que componen el puzzle de su pasado, descubre un submundo habitado por unos seres conocidos como “los ocultos” que tienen la habilidad de adormecer a las personas y alterar a la ciudad y a sus habitantes.

Como Matrix antes de Matrix y menos popular. Bebe mucho de las influencias de la trilogía de las hermanas Wachowsky y a su vez toca muchos de sus temas, de una manera diferente. Dark City es tanto una obra de culto como de nicho; una de esas cintas de finales de los 90’s que te encontrarías en televisión un domingo por la tarde y quedarías atrapado por su extravagancia. La mezcla del neo noir con la ciencia ficción no le pertenece únicamente a Blade Runner.

Fantastic Planet (1973) –René Laloux

En el lejano planeta Ygam viven unas criaturas gigantescas llamadas “Draags” que han domesticado a los pequeños “Oms”, seres humanos que están siendo exterminados. Pero un Om consigue escapar…

Si te gusta la animación es una vista obligada, porque Fantastic Planet es considerada la película animada más extraña de todos los tiempos, y no por falta de razones. Es como El Planeta de los Simios pero azul y francés. Y eso ya la hace digna de verse, y si añadimos sus reflexiones sobre la relación que tenemos los humanos con las diferentes especies de nuestro planeta aún más.

La ciudad de los niños perdidos (1995) –Jean Pierre Jeunet y Marc Caro

Sobre una plataforma marina perdida en la niebla, el malvado Krank envejece prematuramente, pues carece de una cualidad esencial: la facultad de soñar. Por esta razón, rapta a los niños de la ciudad para robarles sus sueños. Sus compañeros de infortunio son: Irvin, un cerebro que flota dentro de un acuario, la señorita Bismuth y una banda de clónicos. Al otro lado de la niebla, en la ciudad portuaria, se encuentra One, una fuerza de la naturaleza ingenua, pero extraordinariamente valiente, que busca a su hermano pequeño desaparecido.

Del hombre que nos trajo la mítica Amelié (2001), esta es una obra de ciencia ficción para todos los públicos llena de imaginación y carisma que reflexiona sobre la importancia de la naturaleza infantil e inocente en un mundo industrializado y cruel.

2046 (2004) –Wong Kar Wai

Un escritor que creía escribir sobre el futuro, en realidad estaba escribiendo sobre el pasado. En su novela, un misterioso tren salía de cuando en cuando con dirección al año 2046. Todos los que subían a él lo hacían con el mismo propósito: recobrar los recuerdos perdidos. Se decía que en 2046 nada cambiaba. Nadie sabía a ciencia cierta si eso era verdad, porque ninguno de los que viajaron regresó jamás. Con una excepción. Él estuvo allí. Se marchó voluntariamente. Quería cambiar.

Todo el que va a 2046 tiene la misma intención, quieren recapturar recuerdos perdidos. Porque en 2046 nada cambia nunca. Pero, nadie sabe si esto es verdad o no porque nadie ha regresado jamás. Las palabras no son suficiente para describir la majestuosidad de ésta película, una de las mejores cintas de director asiático más importante de nuestra generación. Entre la poesía visual y la ciencia ficción melancólica, 2046 habla sobre amores perdidos de una manera con la que cualquiera puede sentirse identificado al nivel más íntimo.

Upgrade  (2018) –Leigh Whannell

Tras ver cómo su mujer es asesinada tras un accidente que le deja parapléjico, un hombre se somete a una operación que le permite volver a caminar para así poder vengar a su esposa.

De cierta manera es curioso como ésta película no ganó más notoriedad, pues de esta lista es la que recorre los lugares más comunes de la ciencia ficción, con su estética tirando a lo cyberpunk y sus temas sobre la inteligencia artificial, los ciborgs y el transhumanismo bastante mejor que el remake de Robocop. Una cinta de acción brillante y entretenida, con ese aire conocido pero aún lo suficientemente fresca.

No te pierdas la primera parte:

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