En el marco del lanzamiento de los estrenos que llegarán a Netflix, pudimos compartir con la directora chilena, Marcela Said, que trabajó junto a Netflix en la exitosa serie Lupin.

Es una reconocida directora, que viene disfrutando recientemente del éxito de una serie francesa llamada Lupin. Es documentalistas de grandes titulos como, El mocito. Y por supuesto también formaste parte de Narcos México, películas como Los perros, El verano de los peces voladores.

En esta instancia fue Gonzalo Frías el encargado de moderar el conversatorio, en el que Marcela Said contó varios detalles respecto a la serie, de su trabajo en la dirección, de como cambió el nivel de producción, el alejarse de Chile por el contenido de su cinematografía, el que Netflix fuera una ventana para abrirle puertas por su trabajo, y las películas en las que se encuentra trabajando.

¿Qué significa trabajar para un público que va desde Brasil a Corea y distintos rincones del mundo?

Lo bueno es que uno no se da cuenta (ríe). Cuando me llamaron para hacer lo primero para Netflix, que fue Narcos México, lo primero que le pregunté al showrunner, “¿estás seguro? Yo hago un cine chiquitito” -que aquí en Europa se conoce como “art-house” son películas más de arte, cine político- y me acuerdo que me dice “mira me encantó Los perros, por eso te estoy llamando”. Bastó con que me dijera eso y me dijera “¿Quieres venir?” y yo digo ¡por supuesto! Yo no sabía lo que me esperaba, Narcos México.

Narcos es una gran producción, nunca había estado con tanta gente en el set. Sabes que me enteré hace poco cuánta gente conforma el equipo porque lo vi en un mail que pasó, porque nunca ves a la gente, pero son 800 personas. Es una cosa demente ¿no? Yo no los vi, no crean que vi a los 800 ¡no! Pero darse cuenta de la dimensión y luego de dirigir un equipo en otro país latinoamericano, en México, me encantó. Me encantaron los mexicanos, no los conocía, nunca había estado en México. Me encantó trabajar con ellos, me encantó la comida y bueno luego tuvo mucho éxito. Tuvo muy buenas críticas acá en París de Narcos, y tuve de nuevo la oportunidad de trabajar para Netflix con Lupin.

Y Lupin sí que fue algo que nadie se esperaba, que llegó a ser top 1 en todo el mundo y cuando te dicen que hay proyectados 70 millones de espectadores tú dices “¡Ohh! Pero si mis películas no hacen eso”. Con lo poquito que hacen mis películas, es impresionante.

Marcela, desde tus películas y también documentales que trabajan o ponen el foco sobre temáticas locales, es interesante ver que incluso dentro de esos documentales y películas, hay paralelos que conectan con Lupin. Y uno puede hacerse una idea de la dimensión ecléctica que ha tenido tu carrera a través del tiempo. Quiero saber ¿Cómo esos pasos -tanto en el documental como las películas de ficción- te ayudaron a entrar en el mundo de Lupin?

Cuando me preguntan por qué Lupin tuvo tanto éxito, lo único que puedo responder es creo que el equipo estuvo súper bien escogido. Había un súper productor, un buen escritor, era un equipo cosmopolita. Teníamos un escritor inglés, teníamos a Louis Leterrier, que es un director francés que trabaja en Los Ángeles, tiene talento chileno; había una cosa bastante universal que yo creo que hizo un clic. Eso ayuda, las distintas miradas son súper importantes, todas las experiencias que uno tiene -y ahí voy a tu pregunta Gonzalo- todo sirve.

Todo lo que yo he acumulado en mi vida lo uso en lo que hago. De hecho, incluso dirigiendo en Narcos, dirigiendo en Lupin, me siento yo. O sea, cuando estoy en Lupin y soy yo la que elijo los decorados, y pongo libros de política de izquierda o filmo un afiche
sobre femicidios detrás de la protagonista, esa soy yo. Hay algo a lo mejor que la gente no sabe, y siempre me preguntan, “¿Oye y es muy difícil trabajar para Netflix?”, les digo que yo soy libre. O sea, te pasan un guion, el guion te gusta y luego incluso con el escritor puedo hacer sugerencias, no hay nadie diciéndome nada. Nadie nunca me dijo nada, ni en Narcos ni en Lupin. Así funciona, yo dirijo y luego voy a la sala de edición. Y luego hay un equipo que por supuesto, miramos qué funciona, qué no funciona, qué es lo que falta porque esto es una serie y hay cosas de mi capítulo que tiene que hacer sentido con capítulos que vienen más adelante.

Yo te diría que mis pasos han sido muy naturales y me siento absolutamente capaz de dirigir documental, ficción, series, horror, no hay límites. Mientras haya deseo y yo tenga ganas, no hay ningún problema.

¿Cómo pones tu sello personal en Lupin? Cuando una historia ya corre o tiene la historia o el personaje más o menos delineado, tú eres la directora de algunos capítulos tal como Narcos México, pero hay que imprimir el sello de uno ¿no es verdad? ¿Cómo lo consigues?

Yo no estaba realmente buscando imprimir mi sello personal trabajando en Narcos o en Lupin porque, al igual que Chascas, yo escribo y escribo mis propias cosas.

Me acordé cuando tú decías de exponerse, y estaba pensando que, es raro pero yo no siento que me expuse con mi ficción -que es lo que yo escribí de mi mano- pero yo me expuse mucho más con mis documentales, donde sí tuvo repercusiones. Gente que no te
habla, gente que te pone en una lista negra, y es más, fue una de las razones por las que me fui de Chile. No podía trabajar normalmente después de cuando tú haces ese tipo de cosas y te diría que el trabajo en Lupin y Narcos el trabajo es muy distinto.

Para mí es sólo entertainment, es sólo placer. Y eso es súper bueno, mi sello personal, lo que yo trato de hacer -y es lo que uno tiene que descubrir como director- es ponerse al servicio del escritor. Necesito saber qué es lo que tiene el escritor detrás de su cabeza y eso para mí es importante. Yo tengo mucho respeto por el escritor, porque yo escribo, entonces le digo cuéntame, qué es lo que está detrás, cuál es la idea que está detrás de esto y ahí veo donde conectan mis ideas con sus ideas. En el caso de Lupin, este personaje que es muy divertido porque es invisible, pero es invisible por una cosa racial, porque se supone que es negro ¡pero la verdad es que mide dos metros! O sea, no hay nada menos invisible que Omar Sy. Entonces es muy divertido la invisibilización de la sociedad, cómo la sociedad no mira al que limpia, es una historia de venganza, el tema de la paternidad, entonces yo necesito descubrir lo importante.

Y una vez que descubro lo importante, voy a mi episodio, lo leo, y veo qué es lo que más me gusta. A mí me gustó mucho el episodio 4 de Lupin porque era un episodio muy distinto del resto, no es un episodio que corre, no es de acción, pero este personaje de esta periodista también de una mujer más mayor, que la han echado, que no tiene plata, que tiene su casa desordenada y cómo este personaje -el otro- viene a rescatarla y darle ganas de vivir. La historia era muy linda, por ejemplo eso a mí me motivó mucho, me encantó trabajar con la actriz, Anne Benoît, es una gran actriz francesa y eso es lo que a mí
me motiva.

Yo te diría, dónde está a lo mejor mi talento, es en la dirección de actores. Yo he descubierto que me gusta mucho dirigir actores y que al parecer lo hago bien. Y yo creo que eso viene de documental y viene de mi observación de la realidad. Y en general ¿no?
que yo necesito creer lo que estoy viendo y cuando ya no creo no me interesa. La puesta en escena tiene que estar al servicio de eso de los actores y de la historia. Es súper importante para mí, entonces yo te diría que mi sello personal estaba en cuando yo hablé con Louis, que es el director que da la idea original, yo necesitaba entenderlo a él y entender al escritor. Y una vez que yo los entendí, pude hacer mi trabajo.

¿Qué impacto tiene en tu carrerra trabajar en producciones de Netflix?

La verdad es que yo no estaba esperando el éxito con Lupin obviamente y de repente nos dimos cuenta de que esto estaba teniendo un éxito mundial y empezaron a llegarme las noticias. Rápidamente me llamó Louis Leterrier y me dijo “oye, está pasando
algo. Esto está siendo número uno en Estados Unidos, sólo para que sepas que esto va a tener repercusiones”. Y luego, claro, empiezan las llamadas, empezó mi agente en Estados Unidos y de repente me manda un mail con una lista -que no les estoy mintiendo- con 80 llamadas de productores que querían hablar conmigo. Y yo digo ¿Cómo vamos a hacer todo esto? (ríe). Me ha tocado mucho productor que está interesado ahora y que me están proponiendo muchas cosas y yo no tengo ganas de perderme, en el sentido de que estoy escribiendo mi propia película y ahora sabemos que son momentos difíciles para el cine,
con la pandemia las salas en París están cerradas y en muchas partes del mundo, y no es tan fácil conseguir financiamiento. Entre medio tengo una oferta que me gustó así que me voy a Londres a dirigir algo. Pero lo que es muy bonito es que de repente te descubran. Es como si yo siempre he estado ahí, pero no te hayan visto y me están proponiendo cosas muy interesantes.

Qué ganas de trabajar con talento chileno. Porque nosotros en Chile tenemos grandes dramaturgos, o sea tenemos mucho talento, y perfectamente podemos ponernos de acuerdo los tres y hacer algo, es lo que primero se me vino a la mente. Pero sí, claro que Lupin, sobre todo Lupin te diría, ha cambiado un poco las cosas en mi carrera.

Por otro lado me gustaría mencionar algo que está pasando en Francia que es muy bueno, que es justamente las audiencias, hablaba de las audiencias, que ya están acostumbradas a ver cosas de muy buena calidad, las series están muy bien escritas, dirigidas, bien actuadas, la gente se las devora, compiten muchas veces. A veces hay muchas mejores series que buenas
películas, hay que decirlo. Y resulta que la televisión tradicional, lo que pasa acá, ha tenido también que subir el nivel porque esta cosa didáctica que tenían, ya están compitiendo con contenido global, universal y tienen que subir el estándar. Como que les ha hecho bien a todos y eso es algo super positivo.

Y lo otro positivo que ha pasado, Netflix ha demostrado que todos vemos contenido en lenguas originales con subtítulos. A la gente le gusta escuchar el francés, le gusta escuchar el alemán, hay algo que lo hace más verdadero. Entonces es mentira de esto que
hay que doblar todo, le gusta escuchar las verdaderas voces de los actores y está cambiando las cosas porque vivimos en un mundo también globalizado donde hablamos dos o tres lenguas, hay gente que habla cuatro lenguas. Y estamos viendo contenido de todo el mundo. Una de mis series favoritas es Califato, que pasa en un país Nórdico de estas mujeres que se las llevan a un estado islámico. O sea, me la vi en un sábado, en una maratón. Entonces tenemos acceso a contenido original en lenguas originales entonces creo que eso es algo que también ayuda a subir el estándar en general, a que otras plataformas e incluso la televisión pierda el miedo a contenido original y eso se agradece mucho a Netflix.

Netflix produce contenido nacional en los países en lengua original y eso es algo que no se hacía y eso es algo súper, súper, positivo.

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VíaMundo Películas
FuenteGonzalo Frías
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