Debido a su paso por el festival En Órbita, hemos tenido el privilegio de entrevistar a Justin Moshkevich, un productor musical que a manipulado perillas para estudios como Warner Brothers, Pixar, Fox y Disney, siendo su película más destacada La la Land.

Entrevista:

Siendo oriundo de Lima, Perú, emigraste a los 20 años a Estados Unidos para estudiar. ¿Cómo fue esta decisión? ¿Cuáles fueron los lazos que formaste ahí que más adelante te abrieron paso en el cine?
Siempre tuve el sueño de estudiar en Berklee College of Music, sin plan B. Hice mis estudios generales en Lima y luego emigré. Estudié Producción/Ingeniería Musical y Film Scoring. En el programa conocí amigos y colegas con los que sigo colaborando. Mi intención inicial fue empezar como compositor para películas, pero el camino me llevó por el lado de la ingeniería.
Eres parte de Igloo Music Studios en Los Ángeles. ¿Cómo surge ello?
Es una historia bastante aburrida. Buscaba trabajo antes de graduarme. En ese entonces, el ex esposo de mi hermana acababa de producir una película mexicana. Me contactó con el compositor a ver si tenía cupo para un asistente o intern. Me dijo que no pero me recomendó hacia Igloo. Empecé haciendo las tareas básicas de intern (contestar el teléfono, cafés, ordenes de comida) y sigo allí hasta ahora.
Para aquellos que no conocen todas las áreas que abarca el sonido en el cine, ¿En qué consiste tu trabajo actualmente?
Soy más que todo Score Mixer. Que, a pesar del nombre, involucra el “mix” y también la grabación del score. Grabación de orquesta o banda sonora y luego mezcla del score, por lo general en 5.1 (surround).
Trabajaste con Damien Chazelle en la tan aclamada La La Land (2016), y ahora tengo entendido que también escucharemos tu trabajo en First Man (2018). ¿Cómo nace el vínculo con Damien? ¿Cómo ha sido el proceso de creación y la puesta en marcha de sus proyectos?
En La La Land y First Man tuve el rol de “Digital Score Recordist”, que es básicamente el operador de Pro Tools de las sesiones orquestales (en los estudios Sony y Fox, mayormente)  y ediciones posteriores, ya en el studio Igloo. Nick Baxter, también de Igloo, fue el Score Mixer en la película y él es el que lidió mas con Damien en los playbacks.
En ambas películas Justin (Hurwitz), el compositor, está involucrado desde el comienzo. Es una manera de trabajar poco común en nuestros tiempos, donde generalmente el compositor es contratado ya entrando al final de la post-producción.
Dada esta relación temprana dentro del proyecto, hasta se filman escenas basadas en la música. Esto es obvio en La La Land, siendo un musical, pero también se me viene a la mente la escena de despegue del Apollo en First Man, donde la primera toma larga de la luna se concibió con el demo de la música ya hecho. Luego, se grabó la orquesta real y se reemplazó.
Tu obra ha sido reconocida en galardones tan importantes como los Grammys. ¿Alguna vez pensaste tener ese reconocimiento internacional? ¿Cómo fue la experiencia?
Es un buen reconocimiento a las largas horas de trabajo y a las conexiones hechas con el tiempo, pero trato de que estos premios no me consuman mucha energía ya que son totalmente subjetivos y mayormente ajenos a la música y películas que por lo general disfruto personalmente.
Tu trayectoria es tan grande, que títulos como Deadpool 2 (2018), Guardians of the Galaxy y Watchmen (2009), son tan solo unos pocos en la extensa lista. ¿Qué ha sido lo más sorprendente de participar en estas mega producciones internacionales? ¿Cuál fue la que más te maravilló?
Para mi, lo genial de trabajar en la música de películas de esa envergadura es que es una responsabilidad grande que me hace mejor músico, ingeniero e incluso persona. Es tan demandante que un error en la sesión orquestal puede costar miles de dolares y no ser llamado para futuros proyectos. Te tienes que mantener en un nivel elevado y de constante aprendizaje en lo puramente técnico, y eso te lleva a practicar hábitos personales con el fin de mantener cierta sanidad mental y organización en tu vida. Se tiene que ser muy rápido, preciso y eficiente ya que estás contra el reloj. El fin de cada proyecto siempre tiene un aire a celebración y alivio.
Recuerdo Watchmen con cariño ya que fue la primera película de esa magnitud en la cual trabajé, ya hace 10 años….(increíble).
Ahora dejas Hollywood unos días, para volver a Latinoamérica en el marco del Festival En Órbita. ¿Cómo se siente volver? ¿Cómo se ha mantenido tu vínculo con Perú y el resto de Latinoamérica con el pasar de los años?
Se siente siempre bien pasar tiempo con la familia y sentir que lo que uno hace por la vida interesa a la gente, y poder compartirlo.
Estoy vinculado en lo musical ya que hago muchos proyectos de discos con artistas latinos, a diferencia de las películas que hago que son mayormente producciones norteamericanas.
¿Qué fue lo que te llamó la atención de este festival para querer participar?
El interés de compartir lo que hago y disipar algunas dudas que tengan los asistentes sobre esta industria. Aparte, volver a Chile después de casi 20 años, aunque sea por un ratito.
¿Qué proyectos se vienen para Justin Moshkevich tanto dentro del cine como fuera de él?
Unas necesitadas vacaciones a fin de año. Respecto al cine, siempre hay proyectos en progreso, pero dada la naturaleza volátil de estos, aprendí a no decir nada hasta ver mi nombre en los créditos.

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